Ser, hacer, tener y dar
En un entorno en el que predomina el tener al ser, percibimos un mensaje de optimismo proveniente de acaudalados capitalistas a nivel global que deciden desprenderse de significativa parte de su riqueza
en apoyo de justificadas causas sociales.
En días pasados, Warren Buffett, el cuarto hombre más rico del mundo, conocido como el Oráculo de Omaha, donó tres mil 170 millones de dólares. en acciones de Berkshire Hathaway Inc. principalmente a la Bill &. Melinda Gates Foundation y otras cuatro entidades benéficas, sumando donativos a través del tiempo por 27 mil 546 millones de dólares; Buffett aún posee 17.5% de Berkshire Hathaway, luego de haber donado más del 40% de sus acciones. A partir de 2006, Buffett decidió vincular el 85% de su riqueza a la Fundación Bill y Melinda Gates. Buffett: “No te dediques simplemente a pasar el tiempo hasta hacerte viejo, eso es como guardarse el sexo para la senectud. Acepta el trabajo que tomarías si no necesitaras empleo”.
Bill Gates, creador de Microsoft, guiado por el principio de que todas las vidas tienen el mismo valor, inició en 1994 su propia fundación agregando 6 años después el nombre de su esposa Melinda. Dicha institución, a la fecha, ha erogado 38 mil millones de dólares en proyectos educativos dentro de Estados Unidos y combate la pobreza, hambre y salud en países en desarrollo. La fundación estima haber salvado, a la fecha, sobre 9 millones de vidas en 132 países, gracias a novedosas vacunas y oportuna atención a niños sin recursos. En México, Gates contribuyó al desarrollo del Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y el Trigo, en Texcoco, dedicado a la investigación en producción agrícola desde 1966. Gates colabora desde 2010 con la Fundación Carlos Slim, en la Iniciativa Mesoamericana en Salud.
Bill Gates y Warren Buffett encabezan a partir de 2010 la campaña filantrópica The Giving Pledge —La Promesa de Dar— , emplazando a los 400 estadunidenses más adinerados, a donar la mayor parte de su riqueza hacia fines filantrópicos. De entrada, 40 multimillonarios aceptaron la convocatoria, comprometiéndose a aportar, al menos, 50% de sus fortunas, en vida o al fallecer. La Promesa de Dar aspira a reunir 600 mil millones de dólares, considerando
que más que un deber legal, se trata de una propuesta
moral.
Sorprende observar tan notable número de triunfadores de la desenfrenada carrera por el dinero, que al llegar a la meta se percatan que su logro por sí mismo no significa la felicidad, que el verdadero éxito se obtiene empleando gran parte de los recursos alcanzados, en altruistas proyectos de beneficio comunitario.
Es el caso de Mark Zuckerberg y su esposa Priscilla Chan, que habiendo ya donado mil 600 millones de dlls. a favor de la educación y sanidad, al nacimiento de su primera hija, en el 2015, crearon una iniciativa filantrópica centrada en salud, investigación, ciencia y educación, la cual recibirá el 99% de sus acciones en Facebook, a lo largo de 30 años, aproximadamente 45 mil millones de dólares.
Es el caso de George Soros, presidente de Open Society Foundations, que a lo largo de su vida ha donado sobre 8 mil millones de dólares. buscando crear sociedades más abiertas, impulsando derechos humanos y políticas económicas y sociales basadas en principios democráticos.
Es el caso de la Fundación Amancio Ortega —tercero más rico del mundo— que desde 2001 genera proyectos relacionados con la cultura educativa y asistencia social, apoyando instituciones dedicadas a sectores, sociedades y personas menos favorecidas.
Es el caso de los empleados asociados de Gas Natural Fenosa, creadores hace 20 años de una fundación dirigida a apoyar la educación y protección del medio ambiente. A la fecha han propiciado que tres mil jóvenes sin recursos de distintos países, incluyendo México, hayan realizado sus estudios, promoviendo valores y acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida poblacional.
Es el caso del creador de las marcas de ropa Esprit y The North Face, Douglas Tompkins, cuya viuda Kris, a través de la Fundación Tompkins entregó a Chile, por conducto de su presidenta Michelle Bachelet, 400 mil hectáreas en donación, que sumadas a las ya entregadas anteriormente y a la convenida aportación gubernamental, conformará un espacio protegido de 4.5 millones de hectáreas —superficie similar a Dinamarca— para convertirse en parques nacionales. Se trata de la mayor donación privada de tierras al Estado en la historia de humanidad.
Es el caso de múltiples organismos y fundaciones a nivel global, cuyo objetivo primordial es “dar”.
La plena felicidad no consiste en acumular sino en dar a los demás, aunado al ser, hacer y tener.
