¿Liberalismo vs. populismo?
El privilegiado sector bancario posiblemente sea la única agrupación inmune ante la crisis económica, concurrente a lo largo de los últimos tiempos.
Se llevó a cabo la 80 Convención Bancaria bajo el enunciado “El dilema global, liberalismo vs. populismo”. La postura al respecto del saliente presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Robles Miaja, seguramente representa la de sus pares: “Los movimientos populistas proponen soluciones falaces y generalmente simplistas ante problemas muy complejos que hacen que los votantes piensen que el pasado es un mejor lugar para vivir”. Sin duda, acontecimientos como el Brexit, Trump, el TLCAN y la realista posibilidad de ser gobernados por un régimen populista, ameritan ser analizados con toda objetividad.
El gremio bancario integrado por 47 instituciones, ufanos de estar viviendo el mejor momento de su historia, anuncia inversiones en los próximos 4 años, superiores a 100 mil millones de pesos, por parte de los 5 principales bancos, señal de certidumbre y muestra de confianza en la fortaleza de México. ¿No serán las pingües utilidades de año con año las principales generadoras de confianza?
El sistema bancario en conjunto obtuvo en 2016 utilidades récord por 107 mil millones de pesos, 8.7% más que en 2015. El 77% de dicha utilidad corresponde a cinco bancos: BBVA Bancomer con 33 mil 311 millones de pesos, Santander 15 mil 750 millones de pesos, Banorte 15 mil 044 millones de pesos, Banamex 10 mil 571 millones de pesos e Inbursa siete mil 805 millones de pesos.
De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores —CNBV— únicamente las comisiones y tarifas netas cobradas por los bancos a noviembre 2016 alcanzaron 73 mil 100 millones de pesos, 15.9% más que a la misma fecha del año anterior y los intereses cobrados a sus acreditados, fueron de 537 mil 200 millones de pesos, 24% más que el año anterior. Observemos que en los distintos rubros, los incrementos anuales son de dos dígitos, dentro de una economía nacional cuyo crecimiento promedio apenas es del 2% anual.
Las copiosas ganancias generadas por la banca comercial se explican por las ventajosas prebendas otorgadas por la autoridad hacendaria a favor de este tan consentido sector. Existe una abismal desproporción entre las tasas de interés cobradas por los bancos en préstamos al consumo, las cuales han llegado a significar hasta 20 veces más que el interés obtenido por los ahorradores. ¿Cuántos años de inflación debe cubrir en intereses el usuario de una tarjeta de crédito anualmente? Reitero el mensaje del secretario de Hacienda en 1990, Pedro Aspe, en el sentido de que el gobierno se desprendía de la banca debido a que no podía justificarse que el Estado poseyera cuantiosos recursos “mientras exista la incuestionable e impostergable obligación de dar respuesta positiva a las enormes necesidades sociales”. A veintisiete años, las enormes necesidades sociales prevalecen, incluso acrecentadas y la mayor parte de la banca entonces pignorada se ha convertido en la joya de la corona de sus respectivas matrices en el exterior. Por elemental sentido de equidad, no procede cobijar a los bancos, descobijando a los usuarios.
Es objetable el contraponer tajantemente liberalismo y populismo. El liberalismo promueve el desarrollo de las libertades individuales, en oposición al absolutismo, defiende la erradicación de la pobreza y la acción positiva a favor de grupos postergados, invocando libertad e igualdad. En la práctica se ha estigmatizado al neoliberalismo, conceptuándolo en términos peyorativos, como si el mismo se desatendiera del pópulo.
El presidente Enrique Peña, presente en la Convención, se refirió al riesgo de que factores tales como la desigualdad y la volatilidad financiera incidan en la ciudadanía a optar por posiciones políticas que ofrecen salidas ilusoriamente fáciles y que en la realidad les obstruyen espacios de libertad y participación. Los fundamentos del liberalismo han sido cuestionados, incluyendo al libre mercado y generando un descontento ciudadano hacia las instituciones: “No hay salidas fáciles ni soluciones mágicas”.
Valoremos que los cambios generan temores e incertidumbre y que de ser electo un gobierno de izquierda, mientras son peras o manzanas, los capitales golondrinos emigrarían y las inversiones se frenarían, siendo crucial el extenso lapso entre la fecha de la elección y la toma de posesión.
Agustín Carstens: El mejor antídoto ante el populismo es que haya instituciones fuertes como el Banco de México. Y no podía faltar la frase consigna: “No hay salidas fáciles ni soluciones mágicas”.
Hasta la 81 Convención Bancaria, con una banca más próspera que sin duda seguirá viviendo el mejor momento de su historia. ¿Y los usuarios?
