¡Vibra México! ¡Fibra México!
Actitudes, posturas
y ademanes de Donald Trump evocan a Charlie Chaplin en El Gran Dictador, parodiando a Hitler, jugueteando con el globo terráqueo. A las 7 a.m. el nuevo inquilino de la Casa Blanca lanza su primer tuit del día: “Cualquier encuesta negativa es noticia fabricada, igual que las encuestas de CNN, ABC y NBC en la elección”. A las 7:07: “Yo tomo mis propias decisiones, en gran medida basadas en una acumulación de datos y todos lo saben. Algunos medios de noticias fabricadas, para marginalizar, ¡mienten!”. Más tarde, Trump declara que The New York Times escribe ficción total sobre él. Ante militares: “Terroristas islámicos radicales están dedicados a perpetrar atentados
tanto en este país como en Europa
y en muchos casos la prensa muy,
muy deshonesta no desea reportarlos”.
Sumido en su paranoia, Trump deplora una vez más que Estados Unidos sea abusado por el mundo entero, ¡ya basta!, basta de migrantes asesinos y violadores, basta de que México se siga beneficiando inequitativamente del TLC, que la OTAN se embolse excesivas cuotas provenientes de EU sin mayor beneficio a cambio, basta del desleal comercio practicado por China, basta de alojar a musulmanes terroristas, basta de exageradas conclusiones de defensores del cambio climático a costa de frenar el progreso de Norteamérica, basta de los abusos del establishment de Washington a expensas de las mayorías del país.
Trump ha llegado a alterar el ritmo del latido global, en apenas una veintena de días ha firmado 21 controvertidas y polémicas órdenes ejecutivas. A los mexicanos, Trump nos trae entre ceja y ceja, un día sí y el otro también, nos mira como mexican curious, a algunos como bad hombres. El engreído Trump se jacta que el muro ya está siendo diseñado, “No estaba bromeando… no, tendremos un muro. Será un gran muro y hará mucho, será de mucha ayuda”. Y no faltaba más, ya anticipó un congresista republicano su propuesta por gravar con módico 2% las remesas enviadas por mexicanos.
Trump en una de sus tantas órdenes ejecutivas vetó la entrada a Estados Unidos a personas nacidas en Siria, Irak, Libia, Somalia, Sudán y Yemen. Extrañamente dicha prohibición no implicó a Egipto, Turquía, Arabia Saudita, Emiratos Árabes e Indonesia, países también de mayoría musulmana con los que Mr. Trump mantiene en lo particular vínculos comerciales. Este excluyente decreto trumpiano ha provocado la furia sin precedente de distintos sectores, expresada en las calles tanto por la amplia comunidad musulmana como por latinos, comunidades judías, influyentes políticos, además de 127 grandes empresas, tales como Facebook, Google y Twitter. “Este decreto va contra nuestros valores como nación”. Empresas tecnológicas como Microsoft, Amazon, Expedia y hasta Uber demandaron a Trump en el estado de Washington. Igualmente demandaron a Trump en el estado de Massachusetts y la fiscalía de Nueva York. La fiscal interina de Estados Unidos, tras haber cuestionado la legalidad de dicha prohibición de inmigración, fue despedida de inmediato por Mr. Trump. El vocero de la Casa Blanca señaló que a los supuestos inconformes con el veto a inmigrantes les pagan por protestar, ya que ahora “las propuestas se han vuelto una profesión”. El juez federal de Seattle, James Robart, bloqueó la aplicación del decreto migratorio firmado por Trump, causando que éste se lanzara en su contra calificándolo de seudojuez, exhortando a la Corte correspondiente a restaurar el polémico veto migratorio. Primera vez que un presidente de Estados Unidos denosta públicamente a un juez federal.
A la más pura usanza de tiempos stalinianos y del macartismo, el intrigoso Trump alienta a la población estadunidense a denunciar a sus vecinos indocumentados: “Ustedes los conocen por sus nombres… ustedes tienen ese poder… quiero que entreguen a los malos… los vamos a sacar del país y regresarlos a donde vinieron y lo vamos a hacer rápido”.
Pasado mañana, domingo, en rechazo a Trump y su política discriminatoria y xenófoba, 77 organismos convocantes, grupos de universitarios, agrupaciones civiles de distintas ideologías y sectores empresariales, se manifestarán en la movilización Vibra México, en una marcha de unidad por respeto a México, en la CDMX, y cuando menos Guadalajara, Monterrey, Sonora y Puebla, exigiendo al gobierno anteponer con dignidad los intereses del país en toda negociación con Estados Unidos.
Nada bueno podemos esperar de Trump, su tuitera hiperactividad lo confirma, que se recluya dentro de su muro, que se pelee con su sombra, que se enrede en sus embustes, que lo toleren quienes lo eligieron.
¡Vibra México! ¡Fibra México!
