La hora de la verdad

“Estados Unidos nunca será destruido desde el exterior. Si fallamos y perdemos nuestras libertades será porque nos hemos destruido nosotros mismos”: Abraham Lincoln. 
 

El efecto de haber electo democráticamente —aunque con reglas antidemocráticas— a un arribista especulador financiero sin experiencia política, que viene a hacer grande a Estados Unidos nuevamente, a costa del globo terráqueo, podría resultar deplorable. La arrogante postura de quien cree que todo lo puede y lo merece, confrontándose, amenazando y enemistándose, terminará siendo contraproducente. No hay precedente histórico de uno contra todos en que el uno haya resultado vencedor.

Donald Trump se instala en la Casa Blanca como el 45º Presidente de Estados Unidos, sucediendo a un digno Barack Obama, quien en ocho años de mandato se condujo con sobriedad, decoro, educación y respeto, sabiendo honrar la investidura presidencial.

El estilo personal con que Trump seguramente gobernará, romperá esquemas y cabezas, que nadie espere súbitos cambios de temperamento o comportamiento. Dentro del primer círculo del presidente Trump figuran elementos que permiten vaticinar lo que viene: El Fiscal General es conocido como Enemigo Máximo de la Amnistía, el secretario de Comercio como Rey de la Bancarrota —“Revisar el TLC será nuestra primera prioridad”—,  el de Defensa es El Perro Rabioso, el secretario de Estado es allegado a Putin, otros destacan por ultranacionalistas,  antiinmigrantes o antiObamacare.

El tuitero —“tuiteo para enfrentar prensa falsa”— Trump ha amenazado a la industria automotriz instalada en México a salirse del país o atenerse a pagar 35% de aranceles, así, por sus pistolas. Ford canceló construir su planta en San Luis Potosí. Nissan, Toyota, Volkswagen, Audi y BMW se quedan en México. Fiat Chrysler y Honda quedan a la expectativa. General Motors hace fintas.

Trump parte de una absurda falacia: “México se ha aprovechado de Estados Unidos, pero eso no va a volver a pasar.” Y nosotros que creíamos lo contrario. Trump amaga: “Empezaremos a construir el muro, México de alguna manera lo va a reembolsar y todos serán felices”. Considero que México debe modificar su discurso con respecto al muro, por principio no estamos de acuerdo con la construcción del mismo, argüir sobre el financiamiento se interpreta como que exclusivamente allí radica nuestro diferendo. Obvio, no podemos acceder a financiar el indeseado muro, además de que Trump parece no tener idea de la bronca logística que significaría lanzarse a levantar el mentado muro.

Trump ha externado sesudas reflexiones: mi gobierno no respetará la política de una sola China y reconocerá a Taiwán como país independiente, a menos que Pekín mejore sus políticas comercial y cambiaria. Angela Merkel cometió un error catastrófico recibiendo a refugiados que ponen en riesgo a la Unión Europea. El Brexit constituye un éxito, es elogiable la buena decisión del Reino Unido de abandonar el bloque europeo, es previsible que otros países afines abandonen la Unión Europea por culpa de la crisis migratoria. Trump califica a la OTAN de obsoleta. Igualmente Trump critica las sanciones contra Rusia, mostrándose abierto a levantarlas, siempre y cuando accedan a reducir su arsenal nuclear.

Reacciones: el jefe de la CIA recomendó al sabelotodo Trump cuidar sus palabras y ser menos espontáneo, advirtiendo que de ningún modo Rusia debe ser exonerado. “Me siento agraviado que Donald Trump haya comparado a nuestra unidad de inteligencia —CIA— con la Alemania nazi”. En Davos, el presidente chino Xi Jiunping advirtió a Trump el abstenerse de provocar una guerra comercial por su política de proteccionismo, donde nadie ganará, los países son interdependientes, compartimos el mismo futuro. Angela Merkel y François Hollande apelaron a la unidad de la Unión Europea y de la OTAN “Los europeos tenemos nuestro destino en nuestras manos… no requerimos consejos externos que nos digan lo que tenemos que hacer”.

Llega la hora de la verdad. Trump se irá dando cuenta que sus bravuconadas no prosperarán en la práctica, simplemente porque existen leyes, instituciones y un mercado de oferta y demanda. El 70% del comercio exterior de Estados Unidos se lleva a cabo sin tratado alguno, prevaleciendo un arancel del 4%. ¿Así nomás se van a tasar al 35% las importaciones mexicanas? El 96% de la pérdida de empleos en EU obedece a la competencia interna, cambios tecnológicos y automatización y definitivamente no a las importaciones, además el proteccionismo traerá mayores presiones inflacionarias por el encarecimiento de bienes de consumo.

Trump obsesionado con un muro que no pueda atravesarse hacia dentro… pero tampoco hacia afuera. Esperemos que Estados Unidos no falle, que no pierda su libertad, que no se destruya a sí mismo.

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