Está por comenzar la verdadera Copa del Mundo

Señoras y señores, el miércoles México protagonizó una de sus actuaciones más convincentes en lo que va de la Copa del Mundo al imponerse 3-0 a Chequia en el Estadio Azteca. Se consiguió el liderato del Grupo A dejando una de las mejores impresiones de la fase de grupos.

Durante el primer tiempo, México dominó la posesión del balón, aunque le costó encontrar espacios ante una Chequia bien ordenada en defensa. El equipo controló el ritmo del partido, pero generó pocas oportunidades claras de gol. Todo cambió tras el descanso.

En la segunda mitad apareció la mejor versión del conjunto de Javier Aguirre. Fue superior, aceleró el ritmo y encontró la contundencia que faltaba. La solidez defensiva volvió a ser una de sus fortalezas, dejando en ceros a Chequia.

Gil Mora, con apenas 17 años, volvió a ser uno de los futbolistas más destacados del encuentro. Los goles fueron marcados por Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo, los tres en el segundo tiempo, en un lapso de 40 minutos.

Todos los convocados han tenido su momento, sólo falta el debut del portero de Santos, Carlos Acevedo. Por otro lado, quienes han permanecido en la cancha más minutos hasta ahora son: Raúl Rangel, Johan Vásquez, Jesús Gallardo, Erik Lira y Roberto Alvarado.

La noche también tuvo su momento emotivo. Guillermo Ochoa ingresó en la parte final y recibió una merecida ovación. Fue un reconocimiento a una larga y exitosa carrera, la despedida mundialista de una leyenda.

México concluyó la fase de grupos con tres victorias, ningún gol recibido y siendo un líder que convence e ilusiona a todo un país, que ha hecho suya la frase: “¿Y si sí?”.

El triunfo y la clasificación dieron lugar a celebraciones multitudinarias en todo el país. En ciudades como Guadalajara, Monterrey, Puebla, Tijuana, Querétaro, entre otras, miles de aficionados salieron a las calles. En la Ciudad de México, el Ángel de la Independencia volvió a convertirse en el punto de reunión. Ni la intensa lluvia frenó la fiesta. Entre trompetas, cláxones, banderas, camisetas y el ya tradicional Cielito Lindo, miles de fanáticos celebraron una noche que quedará grabada en la memoria.

Sorprendentes fueron los resultados que rompieron quinielas. El triunfo de Ecuador frente a una de las grandes favoritas, Alemania, por 2-1. Turquía, ya eliminada, se negó a despedirse con las manos vacías y, con una actuación llena de carácter y garra, derrotó a Estados Unidos por 3-2.

Otro de los datos más llamativos de la semana fue que cinco de los protagonistas de este evento marcaron doblete en sus respectivos partidos. Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Cristiano Ronaldo y Vinícius Jr. Confirmaron por qué siguen siendo las grandes referencias del futbol mundial.

La Copa del Mundo no sólo se vive dentro de la cancha. Uno de los personajes que más llamó la atención fue Lumumba Vea, presente en las tribunas del estadio de las Chivas, durante el encuentro entre RD del Congo y Colombia. Convertido en un símbolo de identidad y orgullo para su país, permaneció inmóvil durante 90 minutos con el brazo derecho en alto, recreando la estatua de Patrice Lumumba, uno de los personajes más importantes en la historia de RD del Congo. Una imagen que dio un mensaje silencioso de libertad, dignidad e independencia al mundo.

De última hora: la selección de Uruguay atraviesa un momento de máxima tensión. Marcelo Bielsa quiere enfrentar a España de tú a tú, fiel a su estilo ofensivo, pero dentro del plantel crece el descontento. Algunos jugadores, Valverde, Ugarte, Bentancur y Rochet, consideran excesiva la carga de trabajo y prefieren un planteamiento más conservador, apostando por el contragolpe. La relación entre el director técnico y el grupo atraviesa su punto más crítico y el conflicto interno amenaza con convertirse en el principal rival de Uruguay en este Mundial. 

Señoras y señores, concluye la fase de grupos marcada por grandes actuaciones individuales, selecciones que confirman su candidatura al título y otras que están sorprendiendo. Ahora empieza el torneo donde una jugada puede cambiar la historia, ya no habrá margen de error. Cada partido será una final cargada de fuertes emociones.