Un pensamiento más amplio

Es indispensable poder pensar cómo podemos incluir el exterior cuando vamos a trabajar en el interior. Este pensamiento no puede estar excluido de las organizaciones políticas, educativas, empresariales, de negocios, ya sean grandes o pequeñas, si queremos subsistir en este planeta.

A veces, los problemas se nos hacen tan grandes, tan complejos, que desistimos de pensar en ellos y considerar que tenemos alguna posibilidad de ejercer alguna influencia en el mundo que nos rodea. Es el caso de problemas como el calentamiento global, la desigualdad en la distribución de los recursos; entonces los dejamos para los más soñadores, esos que tienen todavía energías o los que se encuentran en la cima de las decisiones: los grandes empresarios, líderes políticos y/o líderes de organizaciones.

Pareciera, entonces, que se requiere del poder solamente para lograr influir en las grandes decisiones que requiere el mundo o la madre tierra. Y no es así.

Hay una buena posibilidad de incidir constantemente y de lo que se requiere no es de poder, se requiere más bien algo que quizá es difícil porque es un cambio de pensamiento. Se requiere una nueva aproximación a los problemas. Se requiere pensamiento sistémico.

El pensamiento sistémico exige capacidad para reconocer cómo todas las esferas en las que trabajamos están interconectadas. En el mundo en que nos formamos, casi toda la educación de negocios y de marketing se ha enfocado durante muchos años a enseñar en el crecimiento personal o de la empresa, sin mirar el impacto que el propio crecimiento puede implicar en el resto del ecosistema del que forma parte (entendiendo que un ecosistema no sólo es la parte biológica, sino también la parte humana).

Peter Hawkins e Eve Turner, en System Coaching. Delivering Value Beyond the Individual, escriben que “el coaching sistémico reconoce que todo el aprendizaje y desarrollo es relacional, entre un organismo o sistema vivo y el ecosistema ampliado en el que se encuentra anidad”, esto quiere decir que el “coaching sistémico de negocios se centra en la creación de valor para el cliente individual y los equipos de los que forman parte la organización y el cliente para el que trabajan, así como para las partes interesadas de la organización y las comunidades más amplias y la ecología de la que forma parte la organización”. La imagen es como una serie de ondas que se generan en el agua cuando cae una gota de agua produciendo ondas consecutivas. Por lo que no podemos pensar en el impacto que se genera en el exterior al trabajar en el interior, porque, si no, estaríamos dejando de pensar en cómo nos encontramos todos interconectados. De la misma manera, es indispensable poder pensar cómo podemos incluir el exterior cuando vamos a trabajar en el interior. Este pensamiento no puede estar excluido de las organizaciones políticas, educativas, empresariales, de negocios, ya sean grandes o pequeñas, si queremos subsistir en este planeta.

Recuerdo haber escuchado decir a Peter, ahora maestro y amigo, en un seminario que lideraba tras recibir varias respuestas más o menos convencionales, sobre aquel que inspira, aquel que logra persuadir a otros, aquel que guía. Su respuesta fue una que no olvidaré, pues me pareció contundente: “Un líder es aquel que piensa en las siete generaciones anteriores a él, las siete generaciones que vienen después de él y piensa en todos los seres vivientes con el que comparte el mundo en el que vive. Uno no puede dejar de pensar que el mundo sería un lugar muy diferente ahora si las personas que conducen el mundo se hubiesen regido por una ética de este tipo”.

El pensamiento sistémico es, sobre todo, un eje ético por el cual conducirse, el cual genera una manera que ayuda a tomar decisiones y reorganizar la manera en la que pensamos el mundo. Requiere de valor y corazón (courage), sobre todo de mucha disciplina. En el momento actual, en el que se requiere tomar decisiones importantes sobre las personas que tienen la capacidad para dirigir nuestro país en organizaciones políticas, empresariales, culturales, lo importante es pensar quiénes tienen la capacidad de pensar de esta manera. ¿Quiénes pueden pensar sistémicamente más allá de los sistemas que nos han conducido al estado actual de las cosas, y conducirnos al presente que queremos y que necesitamos?

A veces pensamos que requerimos cosas imposibles: como mejores hombres y mujeres, mejores condiciones para generar el cambio, pero lo primero que necesitamos es un pensamiento más amplio.

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