Durante diez años he sido yo quien hace las preguntas en El minuto que cambió mi destino sin censura. He escuchado confesiones, secretos familiares y revelaciones que han dado mucho de qué hablar. Pero ahora las cosas cambiaron. Jorge el Coque Muñiz decidió que era momento de sentarme del otro lado de la mesa. Y créanme que no me la puso nada fácil.
Este sábado, a las 8 de la noche, por Imagen Televisión, se transmitirá una entrevista muy especial: el Coque me entrevista a mí, en mi propio programa. Ocurre, además, en un momento que me llena de orgullo: Imagen Televisión está cumpliendo diez años de vida y El minuto que cambió mi destino también celebra una década al aire. Diez años se dicen fácil, pero detrás hay trabajo, apuestas y muchísimas historias.
TODO COMENZÓ CON UNA ENTREVISTA QUE NO TENÍA SONIDO
Recuerdo perfectamente cómo nació este sueño. Llegué a la oficina de mi entonces jefe, Ernesto Rivera, con una idea muy clara: hacer entrevistas largas, profundas, sin prisas, que nos permitieran conocer a los personajes más allá de la nota del día. No quería preguntar solamente por la nueva canción o telenovela. Quería saber qué lo había marcado, qué lo había hecho sufrir, qué decisión había cambiado su destino.
Para convencerlo llevé una entrevista piloto que le había hecho a Niurka Marcos. La grabé con teléfonos celulares, porque cuando uno tiene una idea y ganas de trabajar no siempre espera a tener todos los recursos. Nos sentamos, puse la grabación y ocurrió una de esas cosas que solamente pasan cuando más nervioso está uno: ¡no tenía sonido! Imagínense ir a vender un programa de entrevistas y que no se escuche absolutamente nada.
Me quería morir de la pena, pero seguí adelante. Le conté a Ernesto el concepto, le expliqué lo que pretendía conseguir con los invitados y por qué consideraba que había espacio para un programa distinto. Ernesto Rivera confió en mí y lo autorizó. Así, con un piloto mudo y una idea que me apasionaba, comenzó esta aventura que hoy suma 520 entrevistas hechas especialmente para El minuto que cambió mi destino.
Nuestro primer invitado fue don Héctor Suárez, un hombre extraordinario, inteligente, agudo, valiente y divertidísimo. El inolvidable Padre Nazo habló de temas fuertes, de asuntos delicados y de anécdotas simpáticas con una facilidad que solamente tienen los grandes. Aquel día comprendí que el programa podía convertirse en un espacio donde el entrevistado hablara de verdad, sin tener que disfrazar lo que había vivido ni limitarse a responder preguntas de compromiso.
EL COQUE MUÑIZ SACÓ LAS UÑAS
Por eso me sorprendió que fuera el propio Coque Muñiz quien me pidiera hacerme una entrevista. No fui yo quien se lo propuso. Fue él quien me dijo que quería sentarme en el lugar que normalmente ocupan mis invitados. Lo hablé con mi productora, Laura Flores, y con mi jefe y director, Mauro Castillejos, a quien le solicité autorización para que Jorge tomara las riendas del programa. Mauro aceptó y nos pusimos a trabajar.
Yo pensé que, por la amistad que nos une, sería una charla relajada, llena de recuerdos, bromas y carcajadas. Y sí, hubo de todo eso. Nos divertimos, recordamos historias y pasamos momentos verdaderamente simpáticos. Pero el Coque también sacó las uñas. Me hizo preguntas complicadas, incómodas, comprometedoras, algunas que francamente no esperaba. No se sentó enfrente para echarme flores ni para hacerme quedar bien. Llegó con ganas de entrevistarme en serio.
¿Que si hubo momentos incómodos? Claro que los hubo. ¿Que si me puso contra las cuerdas? En más de una ocasión. Pero puedo asegurarles algo: respondí todas y cada una de sus preguntas. No me escondí, no le saqué la vuelta a los temas y no pedí que se quitara ninguna pregunta. Si yo llevo diez años pidiendo respuestas sinceras a mis invitados, lo menos que podía hacer era aplicar la misma regla cuando me tocó ocupar su silla.
Quiero agradecer a Jorge por la iniciativa, a Laura Flores por su trabajo y a Mauro Castillejos por permitirnos hacer algo diferente. Y, por supuesto, al público que nos ha acompañado durante una década. Un programa no cumple diez años solamente por el entusiasmo de quienes lo hacen. Los cumple porque hay personas que lo reciben en su casa cada semana, se emocionan, comentan y vuelven a encender la televisión el siguiente sábado.
DOS ESPECIALES CON LAS CONFESIONES QUE SACUDIERON A MÉXICO
Y hay otra noticia que quiero compartirles. A partir de la próxima semana presentaremos dos programas especiales con lo mejor de lo mejor de El minuto que cambió mi destino. Hemos preparado una recopilación exhaustiva de las declaraciones más importantes, las entrevistas más emotivas y aquellas confesiones que volvieron loco al país, ocuparon las primeras planas y fueron tema de conversación en las sobremesas de millones de mexicanos.
La cita es este sábado a las 8 de la noche por Imagen Televisión, canal 3, en El minuto que cambió mi destino sin censura. El Coque Muñiz pregunta, Gustavo Adolfo Infante responde. Y ahora sí, como dicen por ahí, me tocó bailar con la más fea: ¡sentarme en la silla de los entrevistados!
