Carín León: gloria, escándalo y una ausencia imperdonable en Las Vegas

Gustavo A Infante
Última Palabra
La primera residencia de Carín León en The Sphere, en Las Vegas, Nevada, fue impactante, espectacular, productiva y también, hay que decirlo con todas sus letras, escandalosa.
Y es que no todos los días un artista mexicano llega a uno de los recintos más impresionantes, modernos y espectaculares del planeta para montar una residencia. Carín lo hizo, y eso hay que reconocerlo. Es un logro para él, para su equipo, para la música mexicana y para todos los artistas de nuestro país que siguen demostrando que pueden competir en las grandes ligas internacionales. Pero tampoco podemos hacernos de la vista gorda ante lo ocurrido.
Porque esta residencia también estuvo marcada por un episodio absolutamente inexplicable: el cuarto concierto sencillamente no se llevó a cabo porque el señor no llegó a presentarse ante 18 mil 500 personas. Así como lo leen.
Miles de personas viajaron, compraron boletos, pagaron avión, hotel, comidas, transporte y organizaron su vida alrededor de un espectáculo que finalmente no ocurrió como estaba programado. Y eso, por más cariño que uno pueda tenerle a un artista, no se puede minimizar.
UN ESCAPARATE MUNDIAL PARA LA MÚSICA MEXICANA
Ahora bien, sería injusto negar que, artísticamente, esta residencia también dejó momentos importantísimos.
Carín León se mostró como un nuevo gran exponente de la música mexicana a nivel internacional y tuvo invitados de enorme peso. Ahí estuvieron Pepe Aguilar, Lupe Esparza, Cristian Castro y Reik, entre otros, acompañándolo en distintos momentos de esta aventura en Las Vegas.
Eso habla de la fuerza que ha adquirido Carín dentro de la industria y del respeto que se ha ganado entre colegas de generaciones y estilos muy diferentes. Pero también hubo una ausencia que llamó poderosamente la atención: Alejandro Fernández, El Potrillo. Se esperaba que Alejandro acompañara a Carín en el cierre de la residencia, la noche del domingo 13, pero finalmente no apareció.
Hasta donde sabemos, no hubo una explicación suficientemente clara de lo sucedido. Y por supuesto que eso generó comentarios.
UNA DIFERENCIA DE FORMAS
Hay algo que también me parece muy importante mencionar.Durante estos días en Las Vegas tuve la oportunidad de escuchar mensajes de artistas como Fher, de Maná, y Marco Antonio Solís, El Buki, quienes siguen triunfando en esta ciudad, que se ha vuelto prácticamente una tradición.
Ellos hablaron del esfuerzo de su público. Agradecieron a la gente. Reconocieron que quienes asisten a sus espectáculos muchas veces hacen auténticos sacrificios económicos y personales para estar ahí. Eso es tener sensibilidad.
Porque cuando alguien compra un boleto no solamente está adquiriendo una butaca durante dos horas. Detrás puede haber meses de ahorro. Puede haber un vuelo. Puede haber una familia que dejó de gastar en otras cosas.
Puede haber personas que cruzaron medio país o incluso otro país para cumplir el sueño de ver a su artista favorito. Y por eso me llamó tanto la atención escuchar a Fher y a Marco Antonio Solís reconociendo ese esfuerzo. Mientras tanto, inevitablemente uno recuerda que Carín León dejó plantadas a aproximadamente 18 mil 500 personas en uno de los conciertos de esta misma residencia.
No se trata de atacar por atacar. Se trata de entender que mientras más grande es el escenario, más grande también debe ser la responsabilidad. Y The Sphere no es cualquier escenario.
EL ÉXITO NO QUITA LA RESPONSABILIDAD
Que quede clarísimo: yo celebro el éxito de Carín León.Me parece extraordinario que un mexicano llegue a esos niveles. Me parece importantísimo que nuestra música tenga espacios privilegiados en Las Vegas. Me da gusto que artistas mexicanos puedan presumir producciones que hace algunos años parecían reservadas exclusivamente para las máximas figuras anglosajonas.
Pero una cosa no elimina la otra. Puedes ser exitoso y al mismo tiempo equivocarte. Puedes tener una residencia espectacular y cometer un error monumental. Puedes llenar The Sphere y también quedar a deberle una explicación a miles de personas. El verdadero tamaño de un artista no solamente se demuestra cuando las cosas salen bien, sino también en la manera en que responde cuando algo sale mal.
MARÍA JOSÉ, SIN CENSURA
Y cambiando completamente de tema, quiero invitarlos este sábado a las ocho de la noche por Imagen Televisión a una nueva emisión de El Minuto que Cambió Mi Destino. Sin Censura. Esta vez tendré como invitada a la gran María José, La Josa. Una mujer que ha construido una carrera verdaderamente impecable como cantante solista, pero que además tiene una historia muy interesante desde sus primeros años con Kabah.
Y créanme que me contó muchísimas cosas. Hablamos de los inicios del grupo, de lo que vivieron detrás de los escenarios, de las dificultades, de los éxitos y también de aspectos de su vida personal que pocas veces comparte con esa apertura. María José habló como se habla en El Minuto que Cambió Mi Destino: sin máscaras, sin poses y sin censura.
NOS VEMOS TODOS LOS DÍAS EN YOUTUBE
Y también quiero recordarles que hoy y todos los días tenemos una cita en mi canal de YouTube. A las 11:15 de la mañana nos encontramos en Gustavo Adolfo Infante TV, donde platicamos de los temas más importantes del espectáculo, presentamos información exclusiva, entrevistas, noticias y, como siempre, decimos las cosas como son. Ojalá me acompañen. Porque la televisión cambia, las plataformas cambian, los artistas cambian, pero lo que nunca debe cambiar es el compromiso de informar, opinar y contarles a ustedes lo que realmente está ocurriendo.