Política monetaria en Estados Unidos

Guillermo Zamarripa

Guillermo Zamarripa

De convicción liberal

Kevin Warsh tuvo su primera reunión de política monetaria como presidente de la Reserva Federal.  

Lo que suceda en los próximos meses va a ser muy importante para la independencia de los bancos centrales. 

Es relevante entender el contexto en el que se dio su nombramiento para luego hacer un buen análisis de la parte económica.

Desde enero de 2025 el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tratado de influir en las decisiones de política monetaria. Su objetivo era bajar la tasa de interés. En un principio fue con declaraciones que no tuvieron ningún efecto. Luego cambiaron de estrategia buscando abrir vacantes. 

Trump fue muy hostil con Jerome Powell. El Departamento de Justicia inició una investigación sobre una falsedad de declaración ante el Congreso al explicar el sobrecosto de la remodelación del edificio de la Fed. Powell se mantuvo firme e incluso para lograr los votos en el proceso de designación de Warsh le tuvieron que retirar los cargos. 

También trató de destituir a Lisa Cook con el argumento de que había dado información falsa al solicitar un crédito hipotecario declarando dos residencias distintas como las principales. El caso se encuentra en la Corte Suprema y ella sigue en su trabajo. 

El que las instituciones hayan funcionado explica la complejidad del proceso de reclutamiento. Se necesitaba una persona que pudiera controlar e hiciera más probable el escenario de baja de tasas.

En todos estos meses parece que se sobreestimaba el peso del nombramiento. El presidente Trump es tan sólo uno de los votos. No es suya la decisión de bajar la tasa de interés. 

En la semana, la Fed decidió mantener la tasa en el rango de 3.50% a 3.75 por ciento. La votación fue de 12 a cero. El otro dato que es relevante es el mensaje de lo que se espera sucederá en los próximos meses: un aumento en la tasa de política monetaria. 

Una primera lectura del hecho es que la Fed se mantuvo independiente sin bajar la tasa y que hay unidad. Esto implica que el nuevo presidente Warsh mantuvo cierta distancia con Trump, dando una primera señal de que se mantendrá independiente.

Hay que evaluar la decisión considerando algunos datos económicos. El primero es la inflación, que en mayo se ubicó en 4.2 por ciento. La tasa de referencia implica una tasa real negativa. 

Un factor que explica la mayor inflación es el aumento en el precio de la gasolina. Lo relevante es que hay otros factores ligados a la inteligencia artificial que están presionando los precios. Un aumento en la demanda de chips y la mayor demanda a consecuencia de la construcción de centros de datos.

El segundo dato es el comportamiento del mercado laboral, que hoy se caracteriza por un equilibrio de poca rotación, es decir, pocas contrataciones y despidos. Los nuevos trabajos fueron 172 mil. Estos datos indican que el mercado laboral se encuentra estable. 

Los dos datos, sobre todo el primero, dan fundamento suficiente a la visión de que en los próximos meses la tasa debe aumentar.

Lo que sucedió esta semana fue una señal débil de independencia. Las próximas sesiones van a ser críticas para evaluar si hay una verdadera independencia. 

La clave es si el nuevo presidente Warsh vota junto con quienes decidan aumentar la tasa. Si así lo hace va a ganar credibilidad en el mercado.