Frentes Políticos / 23 de marzo de 2025
1. Silencio dorado. Lenia Batres, la ministra “del pueblo”, aterrizó en Tabasco para hablar de justicia, pero sólo se topó con la justicia popular, con estudiantes que abandonaron la sala, hartos de las frases comunes. Al terminar, abordó su camioneta de ...
1. Silencio dorado. Lenia Batres, la ministra “del pueblo”, aterrizó en Tabasco para hablar de justicia, pero sólo se topó con la justicia popular, con estudiantes que abandonaron la sala, hartos de las frases comunes. Al terminar, abordó su camioneta de lujo, dejando a los reporteros sin respuestas y un discurso flotando en el vacío. Pero el desdén no fue espontáneo, es eco del abandono que vive Tabasco bajo el gobierno de Javier May, quien ni se apareció. La indiferencia no fue contra Batres, fue contra todo lo que representan. A ciertos personajes de la 4T les da últimamente por los auditorios vacíos.
2. Salud podrida. Mientras Julio Menchaca presume una transformación en Hidalgo, la Auditoría Superior de la Federación, aún a cargo de David Colmenares, le da un baño de realidad, pues le detectaron más de 407 mdp sin comprobar, destinados nada menos que a la salud pública. ¿Le es más fácil desviar que curar? Y, por si fuera poco, la auditoría estatal encontró otros milloncitos extraviados, y a nivel municipal, 107 mdp más en el limbo contable. Programas vitales para los más vulnerables se volvieron cajas chicas. Hidalgo merece una explicación, no discursos ni fotos de Menchaca sonriendo.
3. Paraíso comprometido. Tulum, gobernado por Diego Castañón, ha pasado de ser edén maya a campo de guerra. El secretario de Seguridad, José Roberto Rodríguez Bautista, perdió la vida tras un atentado en su contra en plena zona urbana que dejó a más de un habitante con miedo. Mientras, el comunicado oficial se aferró al guion: “Acciones decididas”, “compromiso inquebrantable” y un “no nos dejaremos amedrentar” que no coincide con la realidad de balazos en avenidas turísticas. Es momento de ponerle un alto al crimen organizado. Perder este destino turístico sería desastroso. Mara Lezama, la gobernadora, tiene el poder y la palabra.
4. Fuero infame. Cuauhtémoc Blanco, el otrora ídolo de los estadios, enfrenta una de las acusaciones más graves, intento de abuso sexual, y aun así, la Sección Instructora de la Cámara baja, encabezada por Hugo Eric Flores, decidió desestimar el desafuero. Pero esta vez, las diputadas no se quedaron calladas. Anais Burgos, Anayeli Muñoz, Julieta Vences, Patricia Mercado, Teresa Ealy y Ana Balderas, alzaron la voz desde la Comisión de Igualdad de Género, y establecieron que el fuero no puede ser escudo para delitos contra las mujeres. Si Blanco es inocente, que lo pruebe frente a un juez, no escondido detrás del escaño. Ya estuvo.
5. Reina de fantasía. Layda Sansores, la gobernadora que prometió estar con el pueblo, hace unas semanas se disfrazó de María Antonieta, en el Carnaval de Campeche, recordándonos que la historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa. Mientras la entidad enfrenta una ola de violencia familiar con un alza de 277% entre 2021 y 2024, Layda se adorna con pelucas y vestidos. Su popularidad se desploma, de 62% (2021) a 20% (febrero de 2025), demostrando que el pueblo no necesita personajes de utilería, sino líderes comprometidos. Para ella la 4T es un teatro barato.
