Frentes Políticos/ 4 enero 2026

1. Postura firme. La detención de Nicolás Maduro por fuerzas de EU activó una respuesta política inmediata en México. Desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum condenó la acción militar unilateral por violar la Carta de la ONU y llamó al cese de hostilidades. En la capital, Clara Brugada y las bancadas de Morena y aliados en el Congreso capitalino cerraron filas con la postura federal: no intervención, autodeterminación y solución pacífica de controversias. México rechaza el uso de la fuerza como herramienta de política exterior y reivindica a América Latina como zona de paz. La diplomacia mexicana vuelve a marcar distancia.

2. Arranque. Claudia Sheinbaum inició 2026 subrayando señales económicas que buscan marcar ánimo y rumbo. Peso con ganancia frente al dólar, bolsas en su mejor año reciente, aumento de 13% al salario mínimo y un repunte de 13.6% en visitantes internacionales hasta octubre, confirman que el turismo volvió a ser motor. Con Josefina Rodríguez al frente del sector, México “está de moda” y el Mundial 2026 será palanca, con inversión en aeropuertos, migración ágil y protocolos de seguridad. El reto es que el crecimiento se traduzca en bienestar territorial y servicios a la altura. Buen arranque de un nuevo ciclo; ahora, a sostenerlo.

3. Respaldo. La llegada de Ulises Lara López a la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes confirma que Ernestina Godoy empezó a mover las piezas clave de la FGR. No es un relevo menor, pues esa fiscalía concentra los casos de mayor impacto nacional y exige perfiles de absoluta confianza. Lara deja la delegación en Morelos para asumir un encargo estratégico, en una señal de orden interno y alineación con la nueva titular. Godoy no está improvisando; está construyendo equipo para investigaciones sensibles, con control político y rigor jurídico. En la FGR ya se nota mano firme y ruta clara. Justo lo que hace falta ante el escenario.

4. Rebasados. Los incendios de pastizales que cubrieron de humo a la zona metropolitana de Pachuca, gobernada por Jorge Reyes, exhibieron algo más que vegetación seca, mostraron un gobierno estatal rebasado. Con Julio Menchaca, la respuesta volvió a ser reactiva, fragmentada y tardía. Múltiples siniestros simultáneos saturaron a Protección Civil municipal y estatal, sin una coordinación visible ni declaratoria oportuna que elevara la emergencia a prioridad de salud pública. Mientras el humo avanzaba la prevención brilló por su ausencia y los recursos quedaron cortos. No basta culpar al clima, gobernar es anticiparse.

5. Colapso. El sismo del viernes dejó a Acapulco sin agua potable y volvió a desnudar la fragilidad del gobierno local. La suspensión total del servicio, por la caída de energía en los sistemas Papagayo I, II y Lomas de Chapultepec, exhibe una ciudad sin planes de contingencia bajo el mando de la alcaldesa Abelina López. La población enfrenta otra crisis elemental. En contraste, la gobernadora Evelyn Salgado activó coordinación estatal y federal para atender la emergencia. Acapulco, atrapado en la improvisación, paga la factura de años de abandono. Ya no es mala suerte, es mala gestión.