A Morena se le apareció ayer el fantasma de Porfirio Muñoz Ledo, poco después de rendirle un sentido homenaje, a tres años de su fallecimiento.
Ocurrió cuando se discutía la agenda política en la sesión de la Comisión Permanente.
El diputado del PRI Rubén Moreira aprovechó su turno en tribuna para hacer una travesura que dio pie a un ensordecedor coro de gritos de los legisladores guindas.
Apenas inició su intervención, el priista solicitó una “moción de ilustración”. En las pantallas del salón de sesiones apareció la imagen de Muñoz Ledo con el durísimo llamado que le hizo a López Obrador en el último tercio de su gobierno.
Dijo Porfirio:
“El Presidente va a terminar su periodo de gobierno. La pista ya se le está acabando. Él piensa que puede heredar al siguiente gobierno su asociación con los delincuentes, y qué eso le otorga mayor poder.
“Porque además de tener autoridad, recursos del gobierno federal, éstos se suman a los del narcotráfico. Entonces, no hay nada que se le pueda oponer. A esto le llamamos en México el Maximato.
“Debe entender Andrés Manuel López Obrador que su contubernio o alianza con el narco no es heredable, porque éstos, como han hecho siempre y en todas partes, en todas las plazas, se entienden con el que va a llegar. El narco ya no va a necesitar del presidente”.
Ya para entonces, el salón de sesiones era un manicomio. Los gritos de los legisladores oficialistas no dejaban escuchar el mensaje que dio Porfirio antes de morir.
El senador Gabriel García, uno de los más cercanos a López Obrador, se levantó de su escaño como queriendo pelear. El priista, micrófono en mano, lo azuzaba: “¡Yaa! Ponte a bailar en tu mesa…”, le decía.
No pasó a mayores.
Las graves palabras de Muñoz Ledo, uno de los políticos más brillantes, controvertidos y versátiles que haya tenido México, confirman lo que el gobierno niega: los pactos del gobierno con el narco. ¿Verdad, Rocha Moya?
*Ken Salazar es el villano favorito del gobierno de la “Transformación”. La Presidenta no baja de “mentiroso” a Ken Salazar, exembajador de Estados Unidos en México, por haberle dicho al gobierno mexicano que ninguna agencia de su país intervino en el secuestro de Ismael El Mayo Zambada.
La FGR lo acusa de “graves violaciones al derecho internacional”, los legisladores dicen que violó la soberanía nacional. Ni Carlos Salinas de Gortari llegó a tanto.
Y es que casi dos años después se supo, por el periodista de investigación Luis Chaparro que el FBI organizó la operación que llevó a El Mayo a su destino final: cadena perpetua en una cárcel del vecino del norte.
El pintoresco embajador, que tenía picaporte con AMLO, rompió el silencio. Subió a sus redes sociales un mensaje que dice:
“La presidenta Sheinbaum ha hecho una pregunta: ¿Quién dijo la verdad? Permítanme responderla claramente:
“El fiscal general Merrick Garland y yo nos comunicamos con el gobierno mexicano el 25 y 26 de julio del 2024 sobre las detenciones de Ismael Zambada García y Joaquín Guzmán.
“Le dijimos al gobierno mexicano que no era nuestro avión, no era nuestro piloto y no era nuestra operación. La verdad es la verdad. The Truth is the Truth”, subrayó.
La FGR dejó claro ayer que al exembajador Salazar no se le pueden aplicar sanciones penales por mentir.
“Los embajadores, en el desempeño de su representación, gozan de inmunidad diplomática internacional. No puede ser investigado, perseguido o castigado. Lo que se le reprocha al embajador Salazar es que se condujo con falsedad”, dijo el abogado Raúl Jiménez, número dos en la FGR.
*El senador Gerardo Fernández Noroña, inscrito en el padrón de violentadores en Michoacán tras sus ataques a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, quiere repetir en la presidencia de la Mesa Directiva del Senado.
Se va a quedar con las ganas. Varios senadores de Morena y de oposición le cerraron la puerta a una reelección de Noroña. El mismísimo coordinador de la bancada guinda en el Senado, Ignacio Mier, fue tajante cuando se le preguntó su hay posibilidades de reelección para Gerardo.
“No, yo creo que somos un grupo de 67 por parte de Morena, también tenemos que buscar el consenso, el acuerdo con nuestros aliados”, dijo.
Hay varios senadores morenistas que están apuntados para suceder a Laura Itzel Castillo en la presidencia de la Mesa Directiva:
Higinio Martínez, Oscar Cantón Zetina, Manuel Huerta Ladrón de Guevara y el senador del PVEM Jorge Carlos Ramírez Marín. Ayer platicamos sobre el tema con la senadora morenista Verónica Camino Farjat. “Estoy puesta”, nos dijo.
