Seguro para los capitalinos
El Gobierno de la Ciudad de México tuvo un acierto al anunciar el programa Respaldo CDMX
La naturaleza nunca dejará de sorprendernos y, cuando menos lo esperamos, nos toma porsorpresa recordándonos nuestro bien ubicado lugar frente a su magnitud.
Los capitalinos vivimos nuevamente el viernes una tarde de terror por dos sismos que prendieron todas las alarmas; y si bien no hubo pérdidas humanas que lamentar ni daños materiales, el puro recuerdo del trágico terremoto del pasado 19 de septiembre reavivó con los movimientos telúricos de magnitud 7.2 y 5.9, respectivamente.
Todos recordamos con precisión cuál fue el lugar en donde fuimos sorprendidos cuando el estresante sonido de las alarmas sísmicas comenzó a sonar anticipando el movimiento.
La sorpresa del sonido es impactante y genera el suficiente sobresalto para que todos ubiquemos el mejor lugar para colocarnos o, en el mejor de los casos, poder evacuar un edificio antes de que la sacudida nos alcance.
Creo que jamás nos acostumbraremos a vivir con el miedo a un temblor, pese a que vivamos en una zona sísmica.
Podremos tomar las previsiones necesarias, pero siempre nos tomará por sorpresa.
Y si bien no hay forma de anticipar cuándo será el próximo gran sismo, sí hay mucho que podemos hacer para mitigar los daños posteriores.
Bajo esta lógica, el Gobierno de la ciudad tuvo un acierto al anunciar el programa Respaldo CDMX, con el fin de otorgar un seguro a todas las viviendas de la capital para atender los eventuales daños derivados de un sismo.
Las condiciones: ser propietarios y estar al corriente con los pagos del predial.
Con este anuncio, el mandatario capitalino, Miguel Ángel Mancera, lanza un mensaje importante a los ciudadanos: cuentan con un apoyo en caso de afectaciones o pérdida total de su patrimonio por un sismo, siempre y cuando estén al día de sus obligaciones de pago del predial, que es lo mínimo que se podría exigir a cambio de la seguridad de contar con una cobertura.
Sin trasladar el costo a los ciudadanos, quienes probablemente por otros medios no tendrían este tipo de respaldo, pues cabe recordar que a nivel nacional sólo cinco por ciento de los inmuebles está asegurado por iniciativa de sus propietarios, se genera un programa de respaldo a damnificados.
Nuestra ciudad está expuesta, eso es un hecho indubitable.
¿Qué hacer al respecto? Ésa es la pregunta primordial.
Y cobra la más alta relevancia cada que se presenta un evento natural, pues nos recuerda constantemente que somos vulnerables y requerimos enfrentar las contingencias de la mejor manera posible.
De ello que los recursos para la reconstrucción no estén sujetos a la dádiva política, al contentillo y a los compadrazgos, sino a la urgencia y necesidad ciudadana.
El gobierno que condicione estos apoyos está destinado a desaparecer, por ello es de desatacar la iniciativa del gobierno capitalino.
Temblores vinieron y vendrán. Sólo nos queda trabajar en la prevención y en la planificación de mecanismos que ayuden a los ciudadanos a recuperarse tras un acontecimiento catastrófico.
