Foro de Davos 2019: riesgos globales 4.0
Hoy concluye la reunión anual del Foro Económico Mundial FEM de Davos, uno de los eventos empresariales más influyentes por la presencia anual de la élite política, económica e intelectual del mundo, que analiza y propone acciones sobre el rumbo global y de casos ...
Hoy concluye la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) de Davos, uno de los eventos empresariales más influyentes por la presencia anual de la élite política, económica e intelectual del mundo, que analiza y propone acciones sobre el rumbo global (y de casos candentes), además de hacer contactos y llegar a acuerdos de negocios. Sin embargo, para esta ocasión, el Foro desmereció y rebajó expectativas, puesto que Donald Trump, Vladimir Putin, Xi Jinping y Theresa May avisaron de su inasistencia, y con ello perdió reflectores e impacto, por la corresponsabilidad de aquellos en la problemática mundial y su poder para resolverla o agravarla. Ante este vacío, el recién estrenado presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quedó como uno de los polos de atracción (y no perdió oportunidad para atraer inversionistas), lo que no deja de ser paradójico, puesto que su populismo no es concordante con el FEM.
En este año el tema de la cumbre fue la Globalización 4.0: cómo diseñar una arquitectura global en tiempos de la Cuarta Revolución Industrial, y entre las temáticas que incluyó estuvieron la geopolítica en un mundo multiconceptual, el futuro de la economía, la política tecnológica y de los sistemas industriales, y la reforma institucional global. En su informe sobre riesgos globales, “que se están intensificando”, el FEM pronosticó una “ralentización de la globalización” y destacó cinco peligros: vulnerabilidades económicas (desaceleración de China y de la economía gradual, por ejemplo), tensiones geopolíticas, tensiones sociales y políticas (los conflictos entre las grandes potencias y la polarización y gobernabilidad débil de muchas sociedades), fragilidades ambientales (calentamiento global, pérdida de biodiversidad) e inestabilidad tecnológica (impacto de la Inteligencia Artificial en el empleo, cibercrimen).
Este escenario de riesgos globales genera pesimismo, por las implicaciones que pueden tener para los negocios y la globalización, la cooperación internacional y la gobernanza mundial, la conjunción de todos ellos, especialmente porque “la voluntad colectiva para enfrentarlos parece faltar”. Así, por ejemplo, el FMI pronosticó un menor crecimiento de la economía global para 2019 debido a la incertidumbre política (que generan los nacionalpopulismos y la polarización en general), los conflictos comerciales (como el de Estados Unidos y China) y las tensiones geopolíticas (cada vez mayores). Estos factores se retroalimentan entre sí (es muy difícil distinguir entre causa y efecto), y ocasionan un círculo vicioso que enrarece el clima internacional, obstaculizando la cooperación y el multilateralismo, sino es que desconectarse de la globalización. Sigue la reticencia de algunas de las potencias a colaborar como lo demuestra el retiro de Estados Unidos de los Acuerdos de París contra el cambio climático en 2017, y de la Unesco.
Con todo lo explosivo que son los riesgos globales, los asuntos candentes roban cámara en el FEM. En esta semana se han intensificado las protestas y la represión gubernamental en Venezuela. Estados Unidos, Canadá, diversas naciones europeas y once latinoamericanas (entre ellas, Brasil, Argentina, Colombia y Chile) desconocieron a Nicolás Maduro como presidente, y se lo otorgaron a Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional. Como algunos mandatarios de esos Estados asisten a Davos, su postura adquiere mayor repercusión y pueden ayudar a que Venezuela supere su crisis, retorne a la democracia y no sea ya un factor de tensiones internacionales.
ENTRETELONES
Infonavit acosa a sus deudores peor que los bancos.
Twitter: @evillarrealr
