El juez Roberto Posán

No es mi demarcación, si lo fuera, votaría por el juez Roberto Posán, 39 años, quien hasta septiembre, en que decidió dejar el cargo para tomar el riesgo de ser candidato, se desempeñaba como juez penal de Distrito. Lo votaría por tres razones. Una, su trayectoria: ...

No es mi demarcación, si lo fuera, votaría por el juez Roberto Posán, 39 años, quien hasta septiembre, en que decidió dejar el cargo para tomar el riesgo de ser candidato, se desempeñaba como juez penal de Distrito. Lo votaría por tres razones.

Una, su trayectoria: fue técnico judicial, notificador, secretario proyectista, secretario de Tribunal; llegó a juez por concurso de oposición con el mejor promedio nacional.

Dos, porque el 4 de julio lo vi conducir la audiencia de Armando Escárcega, El Patrón, acusado de coordinar la célula que trató de matarme: lo vinculó a proceso y ordenó que se quedara en el Reclusorio Norte, sin que el acusado objetara, y luego, con argumentos sólidos, le negó a la FGR la solicitud de que se le trasladara al penal del Altiplano, lo hizo sin adjetivos ni extravagancias, impresionante.

La tercera es porque simboliza a esa parte del Poder Judicial, de ninguna manera podrida, que se aventura a tratar de continuar su carrera a través de la controvertida elección del 1 de junio.

Los electores de las alcaldías Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc de la CDMX determinarán si el juez Posán regresa a ser juez o pasa a formar parte de una generación de jueces jóvenes, al parecer extraordinarios, que se perdieron porque no pudieron imponerse en las urnas. Suerte, juez.

X: @CiroGómezL

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