La “bicicleta” del turismo está por caerse

Los empresarios turísticos de Quintana Roo dieron una buena batalla para oponerse al incremento al Derecho de No Residente (DNR), que de mil 334 pesos como planteó originalmente Hacienda quedará en mil 158 pesos.

La inconformidad persiste, pues, en un ambiente de arribos a la baja de los turistas internacionales por vía aérea, poner a México más caro es incongruente.

Incluso, Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, consideró un error la medida que a los ojos del consumidor se traducirá en boletos de avión más costosos, misma que ya fue aprobada por el Senado.

Esto porque el DNR se cobra “engrapado” a los boletos de avión y el viajero sólo sabrá que pagará al menos ocho dólares más sin tomar en cuenta el aumento al incremento al derecho de uso del espacio aéreo mexicano.

Todavía queda una última velita encendida y son las gestiones que hace la gobernadora quintanarroense Mara Lezama para que al menos 20% del DNR sea para promoción.

“Promoción” es una palabra proscrita por el vocabulario político de la 4T, Andrés Martínez, director general del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, dice que hay que hacerle su campaña de relaciones públicas.

En realidad significa invertir en tecnología para orientar la información de los viajeros, para que acceda a datos ciertos la inteligencia artificial (IA), para hacer alianzas con las aerolíneas, para entender lo que dicen los viajeros en las redes sociales y las actividades que están detrás de la decisión de viajar.

Todo esto no genera votos, pero sí empleos, derrama económica y crecimiento, pero las autoridades siguen viendo a la promoción turística como un pretexto para la corrupción.

Es cierto también que eso ha pasado, pero si en México el gobierno federal no retoma esa tarea, el rezago seguirá aumentando, eso sí entre fuertes aplausos de nuestros competidores.

El propio Martínez compara la falta de promoción turística con una bicicleta que va a toda velocidad, pero donde el ciclista deja de pedalear.

Al principio, la velocidad inercial mantendrá el vehículo de dos ruedas en movimiento  durante un trecho, el ritmo irá bajando y tarde o temprano se caerá.

Ese momento de la caída ya lo estamos viendo en México y la única opción es levantarse y volver a pedalear.

Es difícil ponerse en los zapatos de la presidenta Claudia Sheinbaum, porque los programas sociales ya se convirtieron en una bola de nieve que amenaza con aplastar las finanzas públicas.

Las calificadoras y el Fondo Monetario Internacional ya nos tienen bajo la lupa, pero el turismo no sólo representa 9% de la economía, sino una vocación clara de México.

Impulsarlo es una apuesta ganadora y redituable en lo económico y lo social, no hacerlo tendrá un costo que sólo agravará una situación de descomposición económica que cada vez será más difícil frenar.

DIVISADERO

Incondicional. Vaya “liderazgo” el de Octavio de la Torre, presidente de Concanaco-Servytur. Exigiendo espacios donde no lo invitan, sus presentaciones son ejemplos de la zalamería, con cero críticas al gobierno y presumiendo fotos sobre su buena relación con la Presidencia y sus invitaciones a las mañaneras.

Con el argumento de que basa su trabajo en generar oportunidades de negocios para sus representados, ha convertido a esa organización en un coto personal que pretende extender a toda costa con maniobras inverosímiles.