La ilusión viaja en libros de texto
El Presidente vislumbra un futuro brillante gracias a la Cuarta Transformaciónque él se propone llevar a cabo. Pero a fe mía que su ilusiónno tiene mucho asidero si no emplea dispositivos institucionales.De allí su afán en reformar varias leyes y la Constitución misma.
Es obvia la referencia a la película de Luis Buñuel, La ilusión viaja en tranvía. Trata de la aventura de un par de pobres diablos que, en compañía de una bella muchacha, recorren la ciudad en un tranvía, cuyo destino era la deshuesadora. Lo roban, sueñan con salivarlo, pero, conforme pasa la noche y el día, cada paso les sale peor que el anterior. El delirio llega su fin con caras tristes.
El presidente Andrés Manuel López Obrador tiene sueños de grandeza, piensa que centralizar el poder, acaparar la plaza pública cada mañana y mandar mensajes de que si él lo propone es lo correcto, lo hará pasar a la historia “como el mejor presidente que México haya tenido”.
No obstante que desprecia las instituciones, conoce el valor de los símbolos, por eso su lenguaje que lo acerca al “pueblo bueno”, el sustento de las encuestas que aprueban su persona, no su desempeño. No se sabe cuánta de esa aquiescencia se debe a programas clientelares.
El Presidente vislumbra un futuro brillante gracias a la Cuarta Transformación que él se propone llevar a cabo. Pero a fe mía que su ilusión no tiene mucho asidero si no emplea dispositivos institucionales. De allí su afán en reformar varias leyes y la Constitución misma.
En estos días, mucho se debate la apuesta del presidente López Obrador de cambiar los libros de texto gratuito para que se sepa “¿por qué estoy aquí?”. La seña ideológica es obvia. Todos sabemos que el currículo y los libros son instrumentos de reproducción de la cultura hegemónica, que nunca es única, por eso hay contiendas constantes sobre quién y para quién se elaboran.
En la tradición gramsciana, según Keita Takayama, “la hegemonía se refiere al proceso a través del cual los grupos sociales dominantes se apropian de símbolos, conceptos y tradiciones asociados con grupos dominados y los incorporan en sus discursos… a menudo contradictorios… Discursos generados a través de toma de decisiones ‘oficiales’, textos de políticas y dispositivos forman parte de este proceso de incorporación ideológica”.
La iniciativa de elaborar libros de texto de historia y civismo es un intento de institucionalizar la “verdad” de López Obrador. Y evidenciar el engaño de “los teóricos oligarcas, que impusieron las políticas neoliberales”.
Ya sabemos que los nuevos textos no se forjaron en unas cuantas semanas, Beatriz Gutiérrez Müller, literata, historiadora y esposa del Presidente, coordinó al grupo dentro del INERM en la elaboración de los nuevos materiales. Lo que falta son las ilustraciones, que el gobierno las quería gratuitas.
No conozco el contenido, pero conjeturo que abarcará innumerables pasajes con símbolos y personajes apreciados por segmentos populares y muchos mexicanos, como los héroes favoritos del Presidente: Hidalgo, Morelos, Juárez, Villa, Zapata y Cárdenas que, contrario a como afirmó, sí tienen presencia en los textos vigentes.
También mintió —o tal vez se equivocó— cuando el 10 de abril aseguró: “Cambiaron hasta los contenidos de los libros de texto, quitaron el civismo, quitaron la ética”. Y agregó: “Con el triunfo de nuestro movimiento va pa’tras ahora”. Aunque con diferentes nombres, el civismo siempre ha estado presente en los textos gratuitos.
Construir un pensamiento hegemónico persistente requiere del consentimiento de segmentos de los grupos dominantes, de una elaboración ardua y de carácter colectivo. También demanda una racionalidad simbólica más elaborada, que apele al juicio y al corazón de la mayoría, no nada más al “pueblo bueno”.
Sospecho que textos cargados de ideología, sin mucho sustento intelectual, será como el tranvía de Buñuel: sin destino perdurable. Irán pa’tras el próximo sexenio, no importa quién sea el presidente.
Fuente: Takayama, Keita. 2012. “Bringing a Political 'Bite' to Educational Transfer Studies Cultural Politics of PISA and the OECD in Japanese Education". World Yearbook of Education 2012: Policy Borrowing and Lending in Education. Nueva York: Routledge.
