CNTE-Presidenta

La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación entró de gane al Palacio Nacional. Forzó al gobierno a otorgarle beneficios que no concede a otras secciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación ni a la facción mayoritaria del SNTE. Según Joel Vicente Cortés, un dirigente histórico de la CNTE, la reunión entre los 15 líderes de los maestros disidentes de Oaxaca y Claudia Sheinbaum Pardo fue un encuentro entre dos poderes: el institucional del Estado y el de la Sección 22. Este reside en su organización, en su capacidad de movilización, en su presencia social y en la memoria histórica. Vicente pronosticó que la reunión del 13 de agosto entre esos poderes no sería una fotografía del ritual político mexicano ni una reunión administrativa. Sería el comienzo de una nueva fase en la relación entre el gobierno federal y la sección más influyente de la CNTE (Noticias Digital de Oaxaca, 13/08/26).

Además de su estrategia de movilización-negociación-movilización, los maestros disidentes de Oaxaca cuentan con un paraguas ideológico: el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca. El MDTEO le da cierta unidad orgánica a las diferentes corrientes de izquierda que pueblan la sección 22. Y, aunque los maestros oaxaqueños tienen muchos motivos para celebrar un triunfo, Yenny Aracely Pérez Martínez, su secretaria general, pregonó a los cuatro vientos que la base magisterial, en asamblea estatal en septiembre, evaluará el cumplimiento y decidirá si se retoman las movilizaciones y los bloqueos. 

La reunión entre la Presidenta y la sección oaxaqueña se gestó tras la ausencia de la CNTE a una cita que Sheinbaum les había ofrecido para el 8 de mayo. Pero el 31 de julio, integrantes de la Sección 22 interceptaron la comitiva presidencial en Santiago Suchilquitongo, durante una gira por Oaxaca. La secretaria general del sindicato exigió una reunión inmediata; Sheinbaum la pospuso para el 13 de agosto. El encuentro llegó tras meses de tensión: paros, bloqueos y movilizaciones en mayo y junio. Y le fue bien a la sección 22, a juzgar por lo acordado entre sus líderes y la Presidenta, el gobernador Salomón Jara, la secretaria de Gobernación y el secretario de Educación Pública.

Logros de la disidencia: creación de mil 300 plazas docentes: 1. Regularización de horas, recategorizaciones y ascensos, vigentes a partir del 1 de septiembre. 2. Entrega de uniformes escolares adicionales para preescolar, primaria y secundaria, y de becas. Mobiliario y equipo de cómputo para más de 23 mil escuelas. 4. Mesa de trabajo con la CFE para garantizar el suministro eléctrico en escuelas oaxaqueñas. Además, a partir de septiembre, se ejercerá el presupuesto de 800 millones de pesos que el gobierno anunció hace unas semanas para cubrir las necesidades de las escuelas del estado. Según el gobierno, el total de esos programas representa una inversión de más de 6 mil 300 millones de pesos.

Y, por si fuera poco, la Segob informará el 2 de septiembre sobre los casos de los miembros de la CNTE privados de la libertad y sobre la reparación del daño (agenda de justicia histórica del movimiento). El encuentro marca —según la cobertura local oaxaqueña— un nuevo momento en la relación con el gobierno federal. Aunque de alcances limitados: resuelve pasivos administrativos sin tocar la arquitectura de fondo (pensiones, reforma educativa) y sin restablecer el vínculo con la CNTE nacional.

Este episodio es un buen ejemplo de una estrategia de fragmentación de la interlocución: el gobierno concede legitimidad a la sección de Oaxaca para negociar y resolver demandas concretas, mientras le niega esa misma legitimidad a la CNTE nacional en el terreno de la reforma de fondo (pensiones, Usicamm).

De acuerdo, el gobierno, la Presidenta en persona, le quita presión a un problema candente, pero ¿cuál será la reacción de las otras secciones de la CNTE? Éstas, si bien no son tan numerosas ni cuentan con una organización sólida, tienen capacidad considerable de movilización. ¿Cuál será la postura de la facción que comanda Alfonso Cepeda Salas?

Tal vez el gobierno sólo compró tiempo; además, a un costo muy alto.