El tiempo se contrae en frescos y risueños recuerdos, imágenes, percepciones; las charlas se reanudan animadas como si no hubiese pasado en el transcurso de 6 décadas, más de un sorbo a la traza de café. Se reúnen en la residencia de Nelson Vargas Basañez parte de aquel grupo que revolucionó la natación nacional en los JO de 1968. Nunca, ni antes ni después, hubo figuras cimeras mexicanas de talla mundial ni tantos nadadores que intervinieran en finales olímpicas. Se tocó el ápex del universo ácueo con la hazaña más grandiosa, el oro de Felipe Tibio Muñoz en los 200 m de pecho ante el poderoso ruso Vladimir Kosinski y el estadunidense Brian Job; el delirio en 10,000 espectadores en la AOFM y millares de teleespectadores; el RM de Guillermo Echevarría que le arrancó 06” exactos al crono de Mike Burton. La Máquina de Nadar, en la pileta de Santa Clara el 7 de julio del 68; la volcánica carrera de María Teresa Ramírez ante la australiana Karen Moras en duelo que resolvió por toque la presea de bronce en los 800 m libres; fue, además, finalista en 400 m. La doble final de Laura Vaca en 800 m libres y 400 m combinado; Echevarría y Juan Alanís, finalistas en 1,500 m, y Rafael Hernández, finalista en 400 m combinado individual. Se condensa un sentido de vida e ingente esfuerzo, con una época revolucionaria. El profesor Nelson Vargas hacía sus pininos en la Unidad Morelos del IMSS con Hugo Juárez y Lidia Denicia. Aquéllos cambiaron el encanto del agua, el placer de sentir la temperatura y la presión corporal, la sensación de flotar por el hábito y el duro entrenamiento impregnado por el espíritu olímpico. Ronald Johnson, asistente de James Doc Counsilman, en la U. de Indiana, con el auxilio de Nelson, Otilio Olguin y Jorge Villegas Veytia, revolucionó la natación de México. Cuántas historias en la reunión: los lazos de amistad y unidad se conservan con la intensidad de siempre. Asistieron: Tere Ramírez, Laura Vaca, Grisel Mendoza, Marcia Arriaga, Bertha y Norma Baraldi; Luis Niño de Rivera, “un intruso” de lo más simpático que colabora con Nelson en la organización de las reuniones; Luis Ángel Acosta, Eduardo Moreno, Rafael Cal y Mayor, Maximiliano Aguilar, Eduardo Moreno, Raúl Villagómez y Mario Santibáñez. Se recordaron pasajes luminosos de los JO: Bob Beamon, Dick Fosbury, la protesta de Tommie Smith, John Carlos; el 2 de octubre, la rechifla a Díaz Ordaz; se dedicó un recuerdo a los periodistas Alicia Pineda, José Manuel Zaragoza, Raúl Garnica, Horacio Soto Castro, Armando Estrada Núñez. El anfitrión, con su compañera Hilda Huerta y su cuñada Irma Huerta, notables campeonas, dieron a conocer algo que Nelson acaricia desde hace años: la creación del Museo y el Salón de la Fama de Natación, así como la alberca más moderna del país que en breve será inaugurada en la zona residencial de Polanco; hombre de negocios y activo promotor de salud y lucha.
