Inglaterra, favorita

Arturo Xicoténcatl

Arturo Xicoténcatl

El espejo de tinta

Uno de los momentos más estimulantes en la esfera agonal lo representa el desafío ante un adversario u objetivo superior en fuerza, clase, altura. México ante Inglaterra, un hueso duro de roer, se enfrentan este domingo 5 de julio, conforme a las perspectivas de la gráfica del Campeonato Mundial de Futbol, subrayadas en este espacio hace unos días. Bajo una óptica general, Inglaterra es favorita sobre México por diversas razones, es una selección de dinastía imperial, campeona mundial en el 66 y aspirante al título con Francia, Argentina, España y Brasil, con una organización de excelencia y un futbol de primera clase en Europa. Tiene a dos cracks y un tercero notable en las figuras de Harry Kane, goleador letal; el media punta Jude Bellingham, una flecha por el ala derecha; así como el volante izquierdo Marcus Rashford. Cuenta, además, con un cancerbero diestro como Pickford. Su DT, Thomas Tuchel, de nacionalidad alemana, ha conquistado títulos con el Chelsea en la Champions League, el PSG y el Bayern Múnich. México forma un triángulo notable en sus arietes Julián Quiñones, en espléndida condición física, y Raúl Jiménez, oportunos y certeros. Con ellos ha brillado el avispado Gilberto Mora, con la visión amplia y profunda de un mariscal que traza con madurez y rapidez la estrategia desde su atalaya. Rápido como un jaguar en la toma de decisiones. GM es el segundo futbolista en precocidad en jugar en un Mundial a los 17 años, 259 días; Pelé, el más grande de la historia, debutó en Suecia a los 17 años y 241 días. Cada generación, al descubrir el mundo en su juventud, conserva la huella indeleble de lo que presenció. Vi a Pelé con el Santos, en el estadio de C.U. y, una década después, en el Mundial del 70, la parábola del balón que salió del botín de Rivelino y la levitación majestuosa de Pelé, en flagrante desafío de la ley gravitacional, y el cabezazo fulminante, martillazo letal con el que batió al arquero italiano Albertosi. ¡Es el Rey! La generación actual puede discutir, elegir y comparar a Maradona, Messi, Ronaldo… El colectivo mexicano lleva cuatro juegos sin perder y, lo mejor, el resonante triunfo ante Ecuador. Cómo corre la energía eléctrica por mente y cuerpo, a veces imposible dormir de la emoción en la víspera ante la oportunidad hermosa, dura, difícil, extraordinaria de compararse, de medir fuerzas, técnica, resistencia, estrategia, …, saltar a la palestra e ir a la caza del campeón con la mira de la conquista de lo más alto. Cómo se paladea la victoria, un placer embriagador, intenso, inmarcesible por el resto de la vida. No se comparte el trono de Niké, la victoria alada de la victoria. La lucha es abierta, ahí está el título, 48 oncenas iniciaron en la naturaleza tan áspera de la competencia que arrojará a un solo vencedor y 47 perdedores. El aliado principal de la Selección no es el mito del rugido ensordecer del estadio, sino la altura, los 2,240 m snm. Allá por el 59, la selección de la Rosa, como se le llamaba a Inglaterra, venía de encajarle 4-0 a Perú. Aquí perdió 2-1. El árbitro inglés, de una exactitud británica. Poco después en Wembley 61, Inglaterra venció por 8-0. Favorito no es sinónimo de invencible.