La mayoría de los ajedrecistas mexicanos de mediados de la década de los 60 fortaleció juego y conocimiento con la influencia de Los Grandes Maestros del Tablero de Richard Reti, con la revisión del doctor español en Filosofía y Letras, Julio Ganzo. La literatura ajedrecística en aquella época no era tan abundante como la actual. Poco después se abrió un universo con los libros de la colección Escaques; pero acaso había una tendencia al conocimiento de cuatro grandes maestros del pasado: los monarcas mundial Emmanuel Lásker, José Raúl Capablanca, Alexander Alekhine y Akiba Rubinstein.
En 1973 cuando Mario Campos ganó el Campeonato Nacional Abierto con un premio de 20,000 pesos para el primer lugar, estímulo económico del banquero Eustaquio Escandón, el vencedor me aseguró que parte de su éxito se debió al estudio de El Final de Miguel Czerniak, ajedrecista que representó en las Olimpiadas a Israel y Palestina. Campos el mejor de aquellos años ya contaba con la dura e importante experiencia del Torneo de San Antonio de 1972 que ganó el húngaro Lajos Portisch, delante de Petrossian, Kárpov, Gligoric, Keres…
Alexander Alekhine (Moscú, 31 de octubre de 1982 – Estoril, Portugal, 24 de marzo de 1946) que ganó la corona mundial al vencer a José Raúl Capablanca en el match de Buenos Aires 1927 organizado por el Club Argentino de las calles de Paraguay donde conservan mesa y piezas estilo Staunton, en las que jugaron estas luminarias, así como Fisher-Petrossian en 1971. Alekhine vencedor (+6,=25,-3) escribió un libro memorable magistral El Torneo de Nueva York de 1924 en el que ocupó el tercer lugar después de Lásker y Capablanca.
Es una de las aportaciones didácticas, extraordinarias, de Alekhine, esencial en el aprendizaje y desarrollo de quienes aspiran alcanzar la maestría y afinar el juego posición.
Alekhine desarrolló su fuerza con inmensa capacidad de trabajo e inteligencia. Fue un maestro en el juego posicional, en la defensa y el ataque, dotado de una gran imaginación, que produjo obras artísticas.
Hace unos días repasé una partida del Torneo de Karlsbad de 1923 que Alekhine ganó y compartió el primer lugar con el alemán Efim Bogoljubow y el húngaro Geza Maroczy. Enfrenta con las piezas negras al maestro vienés Ernst Grunfeld, notable teórico de las aperturas creador, naturalmente, de la defensa que lleva su nombre. El remate de Alekhine, que corona con impecable plan estratégico en una ofensiva contra el rey, es fascinante.
Blancas: Ernst Gruenfeld, Viena.
Negras: Alexander Alekhine, URSS.
Gambito de Dama, declinado, D64.
R-2, Torneo de Karlsbad, 29–04–1923.
1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.Cc3 d5 4.Ag5 Ae7 5.Cf3 Cbd7 6.e3 0–0 Las negras han igualado la posición. 7.Tc1 c6 La estructura de peones que conforman blancas y negras se conoce como Karlsbad. Daba paso en los albores del Siglo XX al Ataque de las Minorías. Tomo su nombre de este certamen. Se puede llegar por diferentes aperturas, Nimzo-India, Grunfeld… las blancas buscan una ofensiva en flanco de Rey y las negras, en el flanco opuesto. 8.Dc2 a6 9.a3 h6= 10.Ah4 Te8 11.Ad3 dxc4 Alekhine captura para hacer perder a las blancas un tiempo y conquistar espacio en flanco dama, conforme al plan estratégico. 12.Axc4 b5 13.Aa2 c5 La alternativa era Ab7, pero este lance agudo prepara la apertura en la columna c de la Ta8. 14.Td1 Preferible enrocarse y conectar las torres. 14...cxd4 15.Cxd4 Db6 16.Ab1?!=+. Las blancas retardan el enroque. Tal vez era mejor perder otro tiempo y regresar la torre a la columna abierta. 16...Ab7 17.0–0 Tac8 Con Rayos X sobre la dama. 18.Dd2 (18.h3 Ae4 19.Dd2 Axb1 20.Txb1 Tc4=+, con una brizna de ventaja de las negras en función a su actividad central y el control de la columna c) 18...Ce5 19.Axf6? (19.De2 Aa8 20.h3 Db7 21.f3 Cd5 22.Ae1-+) 19...Axf6 20.Dc2? Trazan una vaporosa imagen de mate y queda bajo los Rayos X de la Tc8, la Dama blanca. 20...g6 21.De2–+ Mientras la Dama se entretiene en el vaivén de saltar la cuerda, las negras que han tomado la iniciativa, deciden penetrar, ventajosamente, en territorio enemigo. 21...Cc4–+ 22.Ae4 Ag7 23.Axb7 Dxb7 24.Tc1 Tardíamente las blancas disputan la columna. 24...e5 25.Cb3 e4 El peón constriñe la posición blanca y crea una cabeza de playa en d3. 26.Cd4 Ted8 Era posible adueñarse del puesto de avanzada con el salto del caballo vía e-5, Cd3. 27.Tfd1 Ce5 28.Ca2 Cd3 29.Txc8 Dxc8 30.f3 Invito al lector a descubrir la combinación con la que Alekhine explota el error de Grunfeld. 30...Txd4!–+ 31.fxe4 Si: 31.exd4 Axd4+ 32.Rf1 Cf4 33.Dxe4 Dc4+ 34.Re1 Cxg2+ 35.Rd2 Ae3+ 36.Dxe3 Cxe3 37.Rxe3 Dxa2–+. 31...Cf4! 32.exf4 (32.Df3 Txd1+ 33.Dxd1 Dc5–+) 32...Dc4 33.Dxc4 Txd1+ 34.Df1 Ad4+ Blancas abandonan por la amenaza de mate. 0–1.
