Tres acontecimientos que aún hoy, es obligado recordar. ¿Los conoce?
¿Qué podría decir de las consecuencias del golpe de Estado de Pinochet, de la muerte del presidente Mao y del atentado contra las Torres Gemelas?
En los tiempos que corren, es cosa normal olvidarnos de ciertos acontecimientos los cuales, a querer y no, han sido parte fundamental en la conformación de la situación actual, tanto en lo económico como en lo político.
Le pregunto: ¿Le dicen algo a usted las fechas siguientes: 11 de septiembre de 1973, 9 de septiembre de 1976 y el 11 de septiembre de 2001? ¿Recuerda qué pasó en esos tres días? De recordarlo, ¿tiene idea de las consecuencias que tuvieron, para los tres países donde se registraron los hechos de cada una de esas fechas? Es más, ¿podría usted decir qué consecuencias tuvieron esos hechos para el resto del mundo?
El golpe de Estado orquestado por Augusto Pinochet en contra del presidente constitucional de Chile, Salvador Allende, el 11 de septiembre del año 1973 —hace 43 años—, ¿tuvo consecuencias y efectos para las formas de lucha política, al menos en América Latina?
La muerte del presidente Mao Tse-Tung, el 9 de septiembre de 1976, hace cuarenta años, ¿tuvo consecuencias para la República Popular China y el resto del mundo, tanto en lo económico como en la geopolítica?
¿Y qué decir del atentado de las Torres Gemelas del 11 de septiembre del año 2001, hace quince años? ¿Podría alguien negar o menospreciar los cambios que dicho atentado hizo posible en materia de seguridad y lucha en contra del terrorismo fundamentalista islámico?
¿Quién pues, con al menos dos dedos de frente, podría negar que el mundo actual es resultado, entre otros factores, de esos tres hechos? ¿Acaso podríamos pensar hoy, que las formas de lucha de la Unidad Popular —antes y después de llegar Allende a la Presidencia de Chile—, podrían ser repetidas en los tiempos actuales de la vía democrática, y la consolidación de la democracia en casi todo el mundo?
¿Acaso alguien podría asegurar, hoy, que las expropiaciones de empresas de propiedad privada, tal y como vimos en Chile durante los años del gobierno de Allende, son la vía para el mejoramiento material de los habitantes de un país, y el mejor estímulo para el crecimiento económico y la atracción de inversiones? (Si pensare que lo sería, voltee por favor hacia Venezuela).
Por otra parte, ¿considera posible regresar a la República Popular China de los años setenta, cuando el presidente Mao gobernaba como lo que era, un dictador? ¿Podría hoy, ese país, cerrar sus fronteras a los intercambios comerciales?
Es más, ¿quién en su sano juicio afirmaría, que la autarquía promovida por el presidente Mao durante decenios, sería hoy la vía para que un país combatiere la pobreza y mejorare las condiciones de vida de sus habitantes? (Si pensare que sí, vea la situación de Corea del Norte y su loquito).
Por último, después de los atentados del 11 de septiembre del año 2001 en Nueva York, ¿quién podría ver dicho acto digno de locos, como algo pasajero, como una simple ocurrencia de desequilibrados que, amparados en algo que ni siquiera es religión, no volverá a ocurrir?
¿Qué piensa ahora de las tres fechas que le di? ¿Qué podría decir usted de las consecuencias del golpe de Estado de Pinochet, de la muerte del presidente Mao y del atentado contra las Torres Gemelas? ¿En verdad su influencia es advertida e importante, en la conformación de la realidad que hemos construido estos últimos cuatro decenios?
¿Le parece entonces, que deberíamos prestar un poco más de atención a ciertas fechas, y no olvidar los acontecimientos que ese día se registraron? ¿Verdad que sí?
