¿Es ético, en las actuales condiciones, tanto triunfalismo?
¿Por qué nuestros políticos pierden tan fácilmente el juicio?¿Cómo es que llegan a tal nivel de insensibilidad?
¿Quién en su sano juicio en los tiempos que corren, aceptará acríticamente la catarata de spots que exudan triunfalismo, y tergiversan burdamente la realidad del país? ¿Cuántos mexicanos creerán en las cifras y porcentajes, que cual avalancha incontenible aturden y aplastan desde la radio, la televisión y los medios impresos?
Es más, dada la situación que enfrenta la economía y las perspectivas que ya no son pronóstico sino una realidad cotidiana, ¿se justifica ese gasto absurdo e infructuoso en una campaña publicitaria, que lo único que en verdad causará, será molestia y rechazo?
Al ver la repetición mecánica y ofensiva de la campaña de Presidencia de la República para tratar de vender lo invendible: una realidad inventada, que se encuentra a años luz de la que decenas de millones de mexicanos sufren cotidianamente, la pregunta brota incontenible: ¿Por qué tanta insensibilidad?
¿Cómo es posible, expresan no pocos, que ante los anuncios de recortes para el año 2016 y, dadas las noticias sobre las dificultades de la economía que un día sí y otro también inundan los espacios mediáticos, pretendan con miles de spots vender lo que a todas luces es hoy, una burda exageración o si lo prefiere, una evidente mentira?
¿Por qué nuestros políticos pierden tan fácilmente el juicio? ¿Cómo es que llegan a tal nivel de insensibilidad? ¿Acaso el gobernante y sus cercanos, en verdad piensan que los miles de spots que nos hablan de un México casi paradisíaco, van a ser aceptados de buen grado y vistos como un reflejo objetivo de la realidad que enfrentan?
Hoy, dadas las dificultades que enfrentan prácticamente todas las economías del mundo, ¿es concebible pensar que una Angela Merkel, una Michelle Bachelet, un David Cameron o decenas de gobernantes de países tan diversos entre sí como pueden ser Alemania, Chile y Reino Unido, se enfrascarían en una campaña triunfalista como la que hoy aquí nos ofende sin piedad alguna.
¿De qué están hechos nuestros gobernantes actuales? ¿De dónde les viene tanta insensibilidad, y tanto desprecio por la realidad? ¿En qué mundo viven? ¿Acaso piensan que la burbuja irreal, plagada de lujos y privilegios donde se mueven las 24 horas del día, es lo que caracteriza al México de hoy?
¿Acaso están convencidos de que el México inventado por sus publicistas, el cual les es presentado en spots e imágenes idílicas, es el que enfrentan y sufren diariamente decenas de millones de mexicanos para llevar a los suyos algo de comer?
¿Cómo es posible que ante la caída de la credibilidad, reconocida en varias ocasiones por el mismo Presidente de la República, se hayan atrevido a endilgarnos esa campaña mediática, que raya en la peor ofensa que se puede hacer a un mexicano, mentarle la madre?
¿Qué no les basta ver la conducta de los gobernantes de no pocos países los cuales, ante las dificultades y problemas que padecemos todos, muestran mesura y prudencia en lo que se refiere a publicitar su exitosa, brillante e inteligente obra de gobierno?
Por otra parte, ¿qué opinan los partidos políticos y sus dirigentes junto con sus legisladores, ante este derroche ofensivo el cual, más parece una burla y desprecio total a las críticas que abundan, como respuesta a una gobernación mediocre?
Al final del día, lo que queda es repetir la pregunta hecha arriba, ¿por qué tanta insensibilidad del gobernante? ¿Acaso esa campaña, es la respuesta que mereceríamos, de parte de un gobernante juicioso y prudente?
