Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 3 de octubre de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin Maquillaje

COMPLETO

Sr. La Mont, ¿ha visto alguna vez un arcoíris en forma de círculo completo?

R. No, pero casi. Le comparto que, aunque parezca raro, el arcoíris siempre es un círculo perfecto. Desde tierra sólo vemos un arco porque el horizonte bloquea la mitad inferior. En cambio, desde aviones, montañas muy altas o drones se han captado círculos completos, a veces acompañados de la sombra del observador en el centro, fenómeno llamado gloria. Para que ocurra, el Sol debe estar detrás, las gotas deben formar una nube ligera y el ángulo debe ser exacto. La geometría limita lo que vemos desde el suelo, pero en altura la luz atraviesa las gotas sin obstáculos y revela la figura entera.

MEMORIA COLECTIVA

¿Por qué ciertos eventos históricos se recuerdan con tanta intensidad mientras otros se desvanecen?

R: La memoria colectiva es una construcción social, no un registro neutral. Persisten los hechos que refuerzan identidades, valores o narrativas compartidas. Un evento puede ser menor en impacto real, pero enorme en significado simbólico, y eso lo vuelve perdurable. También influye quién controla el relato: gobiernos, medios y escuelas deciden qué se enseña, qué se conmemora y qué se omite. La repetición ritual —aniversarios, ceremonias, películas— fija ciertos recuerdos y deja otros fuera. La emoción también pesa: tragedias, victorias y momentos de unión se graban más hondo que los periodos de rutina.

MÁS IMPACTANTE

¿Cuál tecnología doméstica ha sido la más impactante en nuestras vidas?

R. Para muchos, la respuesta más convincente es la lavadora. No es glamorosa ni aparece en ferias de innovación, pero transformó la vida cotidiana más que casi cualquier otro aparato. Liberó horas de trabajo físico, redujo cargas domésticas y permitió reorganizar rutinas familiares. Su impacto fue especialmente profundo en hogares donde el tiempo era un recurso escaso. Otros dispositivos —microondas, refrigerador, aspiradora— también cambiaron hábitos, pero ninguno alteró tan radicalmente la relación entre tiempo, higiene y autonomía.

PERSONAL

Tengo un tema difícil de tratar, ¿cuál es la mejor manera de abordar una conversación incómoda sin que escale?

R. Lo esencial es preparar el terreno emocional. Entrar con calma, definir el objetivo y evitar acusaciones abre espacio para el diálogo. Las frases que empiezan con “yo siento” en lugar de “tú haces” reducen defensas y permiten explicar sin atacar. También ayuda a delimitar el alcance: hablar de un hecho concreto, no de toda la relación. Escuchar activamente —sin interrumpir, sin anticipar respuestas— suele desactivar tensiones. Si la conversación se calienta, una pausa breve puede salvarla. Conviene cerrar con acuerdos prácticos, aunque sean modestos. Las conversaciones difíciles no buscan ganar, sino comprender.