Dentro de la “cascada multi (en ocasiones semi) informativa” pasó fuertemente de lado un debido comentario sobre algo de lo cual los Gigantes de San Francisco están en el ojo del huracán y no precisamente por jugar —literal— junto al mar.
En total objetividad, todo partió de la frase bíblica escrita por tres de los lanzadores de los Gigantes californianos junto al logo de su equipo, ese “SF” entrelazado el cual podemos observar comúnmente en su gorra con el color naranja clásico; este mes de junio la política de las Grandes Ligas va en el tema de la inclusión y se colorea —por dentro del contorno del logo— con un arcoíris.
Si es una decisión corporativa, entonces Landen Roupp, JT Brubaker y Ryan Walker supuestamente debían adherirse a lo dictado por MLB como ente rector, organizador, mandón pues.
La cosa es que esa cita contenida en la Biblia refiere un pasaje del Génesis donde Dios declara al arcoíris como la señal del pacto eterno establecido entre Él y toda criatura viviente sobre la Tierra, por supuesto, la idea sería la no existencia de un nuevo diluvio… plis, NO.
Pero aquí la cosa se pone de lo más fuerte en dos aspectos: dos respectivos fiscales generales de cada estado con dos equipos le pusieron una declaración de lo más fuerte a Major League Baseball con base en la regulación laboral federal aplicable Y OBSERVADA en el sentido de cómo no puede haber limitaciones a expresiones religiosas dentro del uniforme para el trabajador mismo; dicho de otra manera, es algo no “limitable” para llamarle entendiblemente.
No son cualquier estado ambos mencionados: Missouri tiene a los GLORIOSOS Cardenales de San Luis y a los Reales de Kansas City; por su parte, Florida tiene a los Marlines de Miami y a los Rayos de Tampa.
No ha intervenido en el tema el fiscal general de un estado conservador como Texas, el cual cuenta con los fuertes Astros de Houston y los Rangers de… Texas, el único equipo sin ninguna adhesión al tema del mes de junio, al contrario, celebrando una “Noche de Fe y Familia” la semana anterior.
Es aquí donde tenemos que poner énfasis: ok, MLB es una industria con búsqueda constante de mejore$ rendimiento$, aunque, si es un espectáculo totalmente familiar, ¿qué busca realmente con esta campaña meramente corporativa?
La excelente nota de BrieAnna Frank en el USA Today da pie a este tema, aunque la gran pregunta también es: ¿Y EL SINDICATO?
Existe una mayoría de peloteros con religión cristiana y, en verdad, esa “representación gremial” está sólo preocupada por dinero y más dinero.
¿Fue la presión del público la que obligo al comisionado Manfred a emitir un comunicado? Porque le avienta la culpa a los Gigantes, pero, ah, cómo se exhibe y, de paso, da un buen raspón al sindicato turulato.
