Dos lados, dos historias

El beisbol de las Grandes Ligas, como lo conocemos actualmente, requiere constantemente la suma de talento: sean jóvenes, agentes libres o bien… esos “sleepers”: veteranos dentro del sistema de sucursales.

A las Ligas Menores también se les llama granjas por el tema del crecimiento de los prospectos, aunque también terminan siendo una especie de vitrina o un modo de vida para muchos peloteros, quienes también son cada uno el journeyman en esas franquicias, especialmente en la Doble A y también en esa antesala del máximo nivel como lo es la Triple A.

Para esta ocasión queremos platicar de dos casos completamente distintos, ahora sí que en el espejo del beisbol: el bateo y el pitcheo.

Por el lado del ataque, batear DOCE imparables en turnos consecutivos es complicado hasta en pelota de cierto nivel amateur: dependes de si el fildeo es adecuado, si descifras los lanzamientos y, en una de ésas, hasta si traes piernas, como fue incluso uno de esa docena de hits, al cuadro y por velocidad.

Juega bien Tyler Tolbert, trae velocidad con los Reales de Kansas City y por ahí también ya se aventó un atrapadón de alarido, lo que es meterte a una lista como el TERCER jugador desde 1900 en batear juegos consecutivos de cinco hits junto nada más a Roberto Clemente (1970) y Hi Myers (1917).

Este pelotero afroestadunidense fue drafteado desde 2019 y entra perfectamente en el perfil de aquello de lo cual platicábamos: son OCHO años de pelota en el sistema de sucursales con saltos entre Doble A y Triple A, algo de pelota invernal en Dominicana y sus 64 juegos el año anterior con los mismos KCR.

Empatar esa docena en serio es de elogiar, por igual solamente dos peloteros habían logrado esa proeza y fueron Johnny Kling en 1902 y nada menos que medio siglo después Walt Dropo, en 1952, imagínense ustedes, tuvieron que pasar 74 añitos para volver a ver esta locura de coincidencia-no-coincidencia como para que hasta un analista mencionara que es más probable que te caiga un rayo DOS veces comparado con la probabilidad para un bateador de .254 de AVG en todos los niveles, de por vida, pues.

Las chances lindas que regala el rey de los deportes y la nostalgia de tanto que platicamos con Tommy Morales (QEPD) de la hoy imbatible racha de Joe Dimaggio con 56 juegos pegando de hit en Las Mayores, porque en sucursales es aún más invencible cuando bateó a sus 18 años para ¡61 juegos indómito!

El otro caso, el veterano Jordan Romano dominando la artillería Dodger en Los Ángeles; voltereta de sus Rockies 4-3 para sacar la novena y se le embasan dos: dominar a Shohei Ohtani y a Freddie Freeman es de gente GRANDE.

Llegó la semana anterior de los malhadados vecinos angelinos y lo han usado de cerrador, ¿casualidad? En su octava temporada en Las Mayores.