Acorralada por las pruebas de corrupción al interior del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei presentó en San Lázaro su renuncia como presidenta del Instituto Nacional Electoral, organismo que deja hecho un desastre.
Aunque se quiso hacer pasar como renuncia —para ir con la ley—, la realidad es que fue echada por corrupta. Pero si bien se va, su salida abre varias interrogantes: ¿Se va y ya? ¿No enfrentará un proceso judicial para que pague, incluso con cárcel, si le comprueban el robo?
¿Les congelará la Unidad de Inteligencia Financiera las cuentas tanto a ella como a sus cómplices, tal como ocurre cuando los señalados son de oposición?
¿Se va ella, pero qué va a pasar con todo el clan que incrustó en el INE para saquear las arcas públicas? Porque se dice que sus influencias se extendían a diversos OPLE, donde también tenía aliados.
Y aunque no están directamente relacionados con el órgano electoral, ¿que pasará con toda su plebe, incrustada en gobiernos estatales, municipales y federal, pues, al menos, familiares cercanos disfrutaron de las ganancias ilícitas de la matriarca?
Por lo pronto, el apellido Taddei está manchado por la andanzas de Guadalupe, que pusieron de manifiesto las investigaciones de LatinUS y Reforma, pero que también avalan órganos oficiales.
No basta que desde el púlpito de La Mañanera del Pueblo se diga que la consejera hizo bien en separarse del INE ante la ola de señalamientos sobre posible corrupción. El pueblo quiere sangre y que vayan a prisión los que robaron.
Si no, qué fácil es meterle la uña al presupuesto y, si los cachan, basta con renunciar para quedarse con todo lo robado. Aunque después vivan eternamente en el descrédito, con una cuenta tan gorda en el banco se podrán consolar, poniendo París a sus pies, por ejemplo.
Y no hay que olvidar que en marzo de 2023, cuando fue impuesta por la 4T en el cargo, Andrés Manuel López Obrador aseguró que avalaba a toda la familia Taddei y que Guadalupe era muy honesta, no como los de antes.
Igualmente, desde la Jefatura de Gobierno de ese entonces destacaban que, como primer acto, la nueva presidenta anunciara una revisión para bajar el presupuesto. ¡Qué diferencia cuando llega una mujer honesta y austera!, aseguraban desde el Antiguo Ayuntamiento.
De esto no queda fuera el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, quien avaló a su paisana y a su familia entera. Incluso hizo a Luis Piñeda Taddei, hijo de Lupita, primero su consejero jurídico y desde al año pasado su secretario particular.
La más amplia red de corrupción en la historia del INE fue avalada por los jerarcas de Morena, quienes, a pesar de las señales, dejaron pasar la raterías de la consejera, ocasionado un irreparable daño al árbitro electoral.
CENTAVITOS
Un nuevo giro toma la disputa por el PRD capitalino, luego de que, en una entrevista radiofónica, la presidenta del Instituto Electoral de la CDMX, Patricia Avendaño, denunció que el organismo ha solicitado al gobierno de la ciudad el retiro del bloqueo que desde hace más de dos semanas mantienen en ese instituto seguidores de la diputada Nora Arias, y que no han tenido respuesta. Arnulfo Cravioto, secretario de Gobierno de Clara Brugada, se ha sordeado, lo que puede entrampar el proceso electoral de 2027 con un alto costo político para su jefa. La declaración de Avendaño parece confirmar la denuncia de la actual dirigencia perredista de que Arnulfo tiene metidas las manos en el conflicto para aniquilar al sol azteca.
