Obsesiona a Claudia la revocación
Obsesionada con la recolección de firmas para someter al presidente Andrés Manuel López Obrador a la Revocación de Mandato, Claudia Sheinbaum ordenó a todo su equipo a dedicarse a ello y entregar al menos 800 mil, que serían el aporte de la CDMX. Y es que el ...

Adrián Rueda
Capital político
Obsesionada con la recolección de firmas para someter al presidente Andrés Manuel López Obrador a la Revocación de Mandato, Claudia Sheinbaum ordenó a todo su equipo a dedicarse a ello y entregar al menos 800 mil, que serían el aporte de la CDMX.
Y es que el Presidente se aferra a que su permanencia en el cargo se ponga a votación el año próximo, pero para que eso ocurra, se necesita que lo pidan al menos 2 millones 758 mil 227 ciudadanos con credencial de elector, que representan 3% del padrón electoral. Como la oposición cree que López Obrador quiere que se realice ese ejercicio para relanzar su programa de gobierno, y con ello minimizar los dudosos resultados de su administración, ha tratado de boicotear la consulta llamando a la población a no apoyarla.
Con más de 22 mil activistas registrados ante el INE, la 4T busca completar las casi 3 millones de firmas antes del 15 de diciembre; en caso contrario, no se realizará.
Aunque pareciera contradictorio que los morenos busquen llevar al Presidente a una consulta para que la gente pueda pedir que deje el cargo anticipadamente, la verdad es el propio inquilino de Palacio Nacional quien quiere que se haga.
Apoyado en sus índices de popularidad, López Obrador confía en ganar el refrendo, lo cual le daría aire para la segunda parte de su mandato. Aunque no se lograra la participación mínima de 40 por ciento del padrón para ser vinculatorio, con ganar sería suficiente.
Por eso la jefa de Gobierno, después de perder la ciudad en las elecciones pasadas, tiene la obligación de aportar una tercera parte de las firmas totales, aunque se necesita que al menos 17 estados del país lo pidan también.
En el Antiguo Ayuntamiento no se habla de otra cosa que no sea conseguir firmas, para lo cual los morenos hacen una campaña tramposa a través de folletos, donde se invita a la ciudadanía a firmar para ratificar el mandato presidencial, no para revocarlo.
Ante la necesidad de apoyos y la falta de alguien del equipo de Claudia que tome la batuta, alcaldes morenos y hasta caciques que perdieron en junio pasado, han tomado su propio camino lejos de sus dirigentes Tomás Pliego y Mario Delgado.
Hasta Julio César El Nenuco Moreno ya le entró, junto a ineficientes personajes como Héctor Ulises García, Rigoberto Salgado y Alfonso Ramírez Cuéllar, entre otros, que buscan llevar agua a su molino.
Diario son convocados alcaldes, diputados y funcionarios al despacho de Sheinbaum, para recibir instrucciones. Lo malo de exigir a su gabinete que consigan firmas a como dé lugar, es que varios lo hacen en horario laboral, lo cual está penado.
La obsesión de Claudia por cumplir con su jefe, la hace lanzarse como El Borras, sin una estrategia; allá ella.
CENTAVITOS
La presentación de una propuesta alterna de presupuesto 2022 para la CDMX por parte de la oposición, ante la cerrazón de la bancada de Morena en el Congreso local, pone contra la pared a la 4T capitalina. En primer lugar porque los obligaría a negar públicamente el apoyo de un ingreso mínimo vital –como marca la Constitución local– para 400 mil capitalinos que viven en pobreza extrema; no se vería bien dejar en el desamparo a los pobres que dicen defender. Los morenos parecen olvidar que para aprobar el presupuesto anual necesitan de la mayoría calificada, que perdieron en junio pasado. Tendrían que comprar a diputados de oposición, que quedarían exhibidos, en caso de traicionar a los pobres.