Morena, con pilas bajas en la ciudad

• La principal razón del desvanecimiento moreno en la capital es la evidente división interna.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

No hay encuesta —ni siquiera las de ellos— que no advierta a Morena sobre la peligrosa caída que tiene en la Ciudad de México y que la oposición, incluso aún sin candidato, se está apropiando del ánimo ciudadano.

La principal razón del desvanecimiento moreno en la capital, donde su declive ha sido constante desde el año pasado, es la evidente división interna, ya que los grupos han formado camarillas que se destrozan entre sí.

A esa división contribuyen los constantes cambios en el gabinete de Claudia Sheinbaum, que en más de tres años no encuentra aún los perfiles para cargos tan importantes como el de la Secretaría de Gobierno, por ejemplo, que tendría que garantizar estabilidad política y social a la ciudad.

Desde que se fue Rosa Icela Rodríguez, su primera titular en el cargo, la jefa de Gobierno ha dado bandazos en esa área, como el de Martí Batres, que le ha resultado un verdadero chivo en cristalería, pues se pelea hasta con el espejo.

Desde que llegó al Antiguo Ayuntamiento, el secretario ha tratado de hacer su ronchita y meter el pie a quienes trabajan bien. No le gusta hacer equipo, lo que ha ocasionado que, al interior, otros grupos quieran llevar agua a su molino, pues ven la plaza muy suelta.

Entre la ineptitud de Martí y las ausencias cada vez más frecuentes de Claudia, más de uno busca llenar los vacíos para irse encaminando a la sucesión de 2024 en la capital.

Ante la falta de una línea política y de trabajo, funcionarios y legisladores meten mano a su antojo para ir allanándoles el camino a quienes ellos creen que tendrán posibilidades de asumir la candidatura.

Lo mismo Rosa Icela que Clara Brugada y el propio Martí mueven sus fichas en Donceles, en el gabinete local y en las alcaldías, donde sus fieles andan con el cuchillo entre los dientes.

Como dicen que, a río revuelto, ganancia de pescadores, las bolitas se van formando y ése es un tema que los dirigentes morenos deberían considerar, pues el hecho de agruparse no es completamente malo.

Por ejemplo, quien desde hace algunos meses intentó jalar a varios líderes territoriales y exmilitantes del PRD fue José Luis Rodríguez, secretario del Trabajo en la CDMX.

Se reunió incluso con exdelegados y exdiputados que andan sueltos, lo que entusiasmó a varios de ellos, como Elizabeth Mateos, Agustín Torres, Alejandro El Potrillo Fernández, Miguel Ángel Cámara y Arturo Santana, entre otros.

Todos de territorios tan variados como Iztacalco, Cuauhtémoc, Xochimilco e Iztapalapa, por ejemplo. Formaron un chat que empezó muy bien para mantener el contacto, solamente que desde hace tiempo está inactivo y ya se habla de desbandada.

Sobre todo porque están surgiendo diversas agrupaciones de políticos de varios partidos que han estado en la banca y que hoy están listos para ir al frente. Si José Luis no pastorea el rebaño, se le van a ir.

Y en una contienda tan cerrada, cada voto puede ser de vida o muerte.

CENTAVITOS

Por cierto, mucho se comentó la llegada de Rigoberto Salgado a la Secretaría del Bienestar de la capital, pues es la dependencia que mueve todas las becas y apoyos económicos a la población, y quien esté al frente puede tener muy buena promoción política. Y, precisamente por eso, más de uno apuesta a que Rigo no durará mucho en el encargo, pues faltaría ver qué opina la titular del ramo a nivel nacional, Ariadna Montiel, quien goza de la confianza presidencial y, en una de ésas, puede entrar también a la pista capitalina para 2024.

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