Dan dentellada a Zambrano
Si Zambrano sigue de presidente, es porque los consejeros de Lobo lo salvaron de la destitución del cargo.

Adrián Rueda
Capital político
Quien ayer se llevó tremenda dentellada fue el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, luego de que militantes de su partido, encabezados por el diputado Víctor Hugo Lobo, le tomaron la sede nacional para exigirle que no meta su cuchara en la capital.
Si Lobo le enseñó los colmillos es porque Zambrano, azuzado por su alfil, Luis Espinosa Cházaro, quiso apoderarse de la negociación de candidatos en la CDMX, con el argumento de que no hay condiciones para que se procesen en el Consejo Estatal.
Caro le saldrá al dirigente su fallida jugada, pues no sólo se verá obligado a devolver sus derechos a los perredistas de la capital, sino que en diversos estados también hay ya rebelión para que la dirigencia nacional no se agandalle las designaciones.
Como el PRD no tiene casi nada en el interior del país, Los Chuchos —aunque al parecer ya sólo es Zambrano— quieren adueñarse de la negociación con el Frente Amplio por México, a fin de tener más candidaturas para sus cuates.
El problema es ninguno de ellos aporta votos, por la sencilla razón de que carecen base. Siempre han negociado con canicas ajenas, y no les importa traicionar a los aliados, con tal de hacerse de posiciones.
Son tan traicioneros, que incluso Espinosa Cházaro boicoteó un foro organizado por Jesús Ortega —el otro supuesto Chucho—, dizque por instrucciones de Zambrano, para dejarlo fuera de la jugada.
Habrá que recordar que si Espinosa Cházaro es diputado federal, se debe a que le rogaron a Lobo que le cediera el lugar, que por número de consejeros le correspondía al exjefe delegacional en GAM.
El intento de planchar a Lobo les saldrá caro a Zambrano y compañía, pues no sólo les exigirán devolver las posiciones legislativas que les prestaron en 2021, sino también la Secretaría Nacional de Jóvenes, posición que pertenece al coordinador del PRD en Donceles.
Además del conflicto interno, quienes deben estar muy preocupados son Xóchitl Gálvez y Santiago Taboada, inminentes candidatos de la alianza a la Presidencia de la República y la Jefatura de Gobierno de la CDMX, respectivamente, pues estos pleitos los dañan.
Y es que ni a Zambrano ni a Espinosa les interesa sin ganan o no; sólo buscan tener el mayor número de distritos y alcaldías que puedan cachar.
En esto también tendrían un poco de responsabilidad Taboada y su jefe, Jorge Romero, pues deberían exigir al PRD que elija con cuidado a sus personajes para la campaña. Que sea gente que les sume y no que les reste… o que los tengan que cargar.
El alcalde de Benito Juárez ha dicho a los suyos que preferiría de compañero a Lobo que a Espinosa, por lo que va siendo tiempo de que se faje y exija buenos perfiles, en lugar de estar esperando a que le caiga la pedacería.
La tarascada que le dio Lobo a Zambrano con la toma del partido, puso al dirigente nacional contra la pared, pues el siguiente paso sería una demanda electoral, ¡que judicializaría la elección de la oposición!
Si Zambrano sigue de presidente, es porque los consejeros de Lobo lo salvaron de la destitución del cargo que le querían hacer en diciembre pasado.
Igual y Xóchitl debería intervenir.
CENTAVITOS
Mucho ruido ha causado la encuesta que Buendía & Márquez publicó ayer en El Universal, que da una supuesta ventaja de 30 puntos a Claudia Sheinbaum sobre Xóchitl, lo que generó polémica y hasta burlas. Quizá sería bueno recordar que, de 2019 a la fecha, el gobierno de la CDMX pagó ocho millones 789 pesos a encuestadoras, ¡entre ellas a Buendía!