El pan se pudre… y apesta

- Los azules, víctimas del tricolor Síndrome de Estocolmo.

- Calderón apapacha al PRI y zarandea al PRD michoacano.

La presidencia de Gustavo Madero en el PAN pudiera ser una de las más cuestionadas —y acaso la peor— de la historia del partido fundado por Manuel Gómez Morin, en 1938.

Durante esa presidencia —como no había ocurrido en décadas— los aspirantes a puestos de elección popular —senadores, diputados y la misma candidatura presidencial— se vieron atrapados por las peores prácticas del viejo PRI. Y el partido que nació hace más de siete décadas, precisamente para combatir lo peor del viejo partido tricolor, hoy es igual o peor que el PRI.

¿Qué le pasó al PAN?, cuestionan viejos y nuevos cuadros que ya no ven ninguna diferencia entre un comité distrital, municipal, estatal y el comité nacional, respecto de la forma nada democrática, mafiosa y tramposa en que actúan los comités del PRI y de las izquierdas.

La voz de los viejos

Y es que al tiempo que militantes históricos como Luis H. Álvarez y Ernesto Ruffo Appel formularon una de las más severas críticas a la presidencia de Madero —por el cochinero al más puro estilo priista en que manejó las listas de candidatos a puestos de elección popular en Chihuahua y otras entidades del país—, otros históricos, como Rogelio Sada Zambrano, iniciaron la desbandada, al renunciar a medio siglo de militancia.

Álvarez y Ruffo señalan que las acusaciones contra la dirigencia estatal y nacional son graves y que “de esa forma” debiera ser la respuesta de la dirigencia nacional, en alusión a que debe ser cancelada la selección de candidatos a puestos de elección popular en Chihuahua. Pero lo que pasa en esa entidad no es ninguna novedad.

En realidad, las irregularidades habían sido denunciadas antes, durante y después del proceso electoral por el candidato a senador, el controvertido Javier Corral, quien ofreció evidencias de que el PAN ha sido asaltado por las peores prácticas del PRI, como acarreo, compra de votos y conciencias y la trampa en general.

Por eso, los denunciantes reclaman que el CEN del partido y el dirigente mismo inicien los procesos necesarios para anular y reponer el proceso de selección de candidatos en Chihuahua, entidad natal de don Luis H. Álvarez, y en donde el partido azul protagonizó jornadas históricas a favor de la cultura democrática.

Premian el cochinero

En realidad, los focos rojos se prendieron en el PAN, y los militantes históricos empezaron a reaccionar luego de que Gustavo Madero impuso de manera arbitraria a militantes desprestigiados y emparentados con el oportunismo en los estados de Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas, Veracruz y Morelos, entre otros, en donde menudearon las denuncias de que grupos políticos vinculados al cascajo del PRI y la pedacería de las izquierdas, fueron los que montaron estructuras de fraude sobre los comités estatales, para apropiarse de las candidaturas a puestos de elección popular.

Las denuncias menudearon, pero nadie en el CEN del PAN hizo nada, sobre todo luego de que el mismo cochinero se descubrió en la jornada de selección de la candidata presidencial del PAN. Lo cierto es que vieron la porquería todos los que quisieron abrir los ojos. Claro, menos la ciega y sorda dirigencia de Gustavo Madero. ¿Y en qué quedó todo el cochinero que echó a caminar el precandidato Ernesto Cordero?

En efecto, en el premio de toda la estructura mafiosa y tramposa que se apoderó de las mejores posiciones, con la ayuda de Gustavo Madero. En otras palabras, lo cierto es que el jefe panista premió a los defraudadores del PAN, los mismos que hoy le pueden reclamar la cabeza.

Yunes, ¿primero en caer?  

Por lo pronto, el primero en caer fue el candidato a senador por el PAN de Veracruz, Fernando Yunes Márquez —cuya elección habría resultado plagada de irregularidades—, hijo del ex director del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes. Según los denunciantes de las presuntas irregularidades, el proceso lo anuló el PAN estatal. Sin embargo, la dirigencia nacional negó la versión y ratificó que Yunes Márquez seguía siendo candidato.

Al mismo tiempo se tambalea la candidatura a diputado federal de Fernando Larrazabal, alcalde de Monterrey, motejado como el señor de los quesos. Y es que resulta que Rogelio Sada Zambrano —emblema del PAN en Nuevo León— renunció a una militancia de más de medio siglo, en protesta porque el presidente del PAN, Gustavo Madero, no escuchó a nadie e impuso al alcalde regio, a pesar de su presunta complicidad en la tragedia del Casino Royale.

La renuncia de Sada Zambrano no es la única en Nuevo León, y no será la última, ya que el panismo regio se dice agraviado al extremo.

Pero el asunto va mucho más allá, sobre todo porque cuando el PAN pudiera aprovechar el descrédito del gobierno priista de Rodrigo Medina —al cual se le hizo bolas el engrudo con la inseguridad y la violencia— el partido azul vive uno de sus peores momentos de corrupción, descrédito y dispersión. Y es tal ese descrédito que los neoleoneses no ven diferencia alguna entre azules y tricolores.

Acaso por eso el PRI nacional tiene preparado un agresivo control de daños para recuperar la confianza del electorado de Nuevo León. De hecho, una de las prioridades de Enrique Peña Nieto, al arranque formal de su campaña electoral, es rescatar la imagen de Rodrigo Medina en los meses previos a julio próximo. Y con la crisis que vive el PAN, parece que no le resultará nada complicado. El PAN, dicen los regios, apesta más que el PRI.

Josefina y el PAN destruido

Pero lo verdaderamente grave para el PAN no es lo que pasa en Nuevo León, Chihuahua, Tamalipas, Veracruz… No, lo más grave es que Gustavo Madero le ofrecerá a la candidata presidencial, Josefina Vázquez Mota, un partido destruido, dividido, penetrado por lo peor del viejo PRI y, sobre todo, sin la confianza de miles de simpatizantes que ya hoy estarán buscando una alternativa al PAN y a sus impresentables candidatos.

¿Qué va a hacer la señora Vázquez Mota sin el control del partido, y con una estructura podrida y que apesta?

Los azules se pueden creer todo lo que quieran el canto de las sirenas de las encuestas que los acercan a Peña Nieto, sin embargo, la terca realidad les demostrará que sin estructura, sin unidad y sin confianza, no se gana una elección.

Al tiempo.

En el camino

¿Qué tal con la demoledora crítica de Felipe Calderón a los gobiernos michoacanos de Leonel Godoy y Lázaro Cárdenas. Desviaron cinco mil millones de pesos destinados a la salud, según el Presidente. ¿No que no van contra los amarillos? Calderón apapachó al gobernador priista de Michoacán y zarandeó a los ex gobernadores perredistas. ¿Así o más claro?

                Twitter: @RicardoAlemanMx

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