Adiós a Capulina
Pidamos porque esa alma, cuando Dios Padre la llame, se vaya con luz, amor y llena de todos los aplausos que tantos años cosechó”, eso decía Érika Alemán, la nieta de Gaspar Henaine Capulina, el viernes por la mañana, cuando habló con algunos medios de ...
Pidamos porque esa alma, cuando Dios Padre la llame, se vaya con luz, amor y llena de todos los aplausos que tantos años cosechó”, eso decía Érika Alemán, la nieta de Gaspar Henaine Capulina, el viernes por la mañana, cuando habló con algunos medios de comunicación sobre el estado de salud que guardaba su abuelo, hospitalizado, desde hace dos semanas, en un nosocomio al sur de la ciudad. Gaspar Henaine llegó a este sitio a realizarse simplemente un chequeo de rutina, pero mientras se realizaba dicho estudio, se le detectó una úlcera duodenal. Primero se dijo que se le harían simplemente algunos estudios más y saldría de inmediato. Sin embargo, pasadas las horas, los médicos vieron que las cosas estaban peores de lo que ellos esperaban, así que decidieron operarlo. Esto se complicó más después de la operación, por lo que decidieron dejarlo en vigilancia médica, ya que le habían puesto dos grapas y detectaron que estaban sangrando. Después lograron controlar el sangrado de una, pero de la otra, desgraciadamente, no. Fue por esa razón que tuvieron que ponerle varias unidades de sangre y fue cuando escuchamos que los familiares de Capulina solicitaban donadores para cubrir esas unidades.
Fueron días de zozobra, porque día a día los familiares salían a avisar a los medios que el comediante estaba saliendo adelante y otro salían de cara triste a comunicar que estaba grave. Así pasaron los días, hasta que el actor no pudo más y murió de neumonía, pero aquí sí cabe destacar que él jamás escuchó llantos ni gritos, sólo canciones y felicidad. ¿Por qué le digo esto? Porque la familia estaba junto a él, alrededor de su cama, cantándole, pues ellos pensaban que estaba dormido, pero Capulina ya había muerto. De repente, alguien pidió a una enfermera que lo revisara, porque no tenía ninguna reacción. En ese momento, a las 16:20 horas del viernes, Gaspar Henaine Capulina había muerto.
Sin lugar a dudas, su final fue como su vida: siempre lleno de alegría. Se nos fue el Rey del humorismo blanco y es que Gaspar Henaine fue bautizado así por Roberto Gómez Bolaños Chespirito, quien le escribió la mayoría de los guiones, tanto de sus programas de televisión, como de películas.
Fue un hombre muy familiar; jamás se escuchó algún escándalo de él, ni mucho menos. Se dedicaba a trabajar, y los artistas que estuvieron a su lado siempre hablaron maravillas del actor, pues siempre estaba de buenas, amable, caballeroso, fino en su lenguaje y lo reflejó en sus programas y películas, en las cuales jamás tuvo la necesidad de decir una grosería para hacer reír. Desde mi punto de vista, es más difícil hacer reír como lo hacía Capulina, que como lo hacen ahora muchos, a base de groserías.
Y esto lo hizo durante toda su carrera artística, a lo largo de casi toda su vida en alrededor de 84 películas, de las cuales él solito hizo 58, cuando se separó de su compañero Marco Antonio Campos Contreras Viruta. Juntos empezaron haciendo el programa Cómicos y canciones, en Telesistema Mexicano y después hicieron alrededor de 26 películas. Dicen que la separación fue debido al alcoholismo de Viruta y esto ocasionó que los contratos se fueran cayendo poco a poco, así que Gaspar Henaine se quedó solo y fue en ese momento que su trabajo lo dedicó a los niños.
Grabó alrededor de 12 producciones musicales con temas infantiles y también fue el primer artista que hiciera un circo con su nombre: “El circo de Capulina”, al que llevó repetidas ocasiones por toda la República Mexicana y gran parte de América Latina. Capulina era muy conocido y querido. ¡Vaya! Le llegó al corazón de niños de varias generaciones. Siempre lo recordaremos por aquella frase que formó parte de nuestra infancia y adolescencia: “No lo sé, puede ser, a lo mejor, quién sabe, tal vez”.
A media tarde del viernes, Érika Alemán, la nieta de Capulina, daría este comunicado, complementando el que había ofrecido en la mañana: “Sí, es oficial. El cielo está recibiendo al mejor hombre, padre, abuelo y ¡mejor comediante del mundo!” Descanse en paz, don Gaspar Henaine Capulina.
