¿Negociación o beligerancia?

Ya prescribió el derecho del Estado de México, pues desde 1997 contó con diez años para presentar su reclamo y lo hizo hasta 2009.

La aparente —y al parecer inminente— disputa por la legalidad de la concesión del Viaducto Bicentenario parece que va tomando forma, pero algunos la ven como la expresión de una colisión de trenes anticipada. ¿Será?

En la Secretaría de Comunicaciones del Estado de México, que encabeza Gerardo Ruiz Esparza, se considera este asunto como reacción de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), de Dionisio Pérez-Jácome, a la pretensión del gobierno del Estado de México de obtener la concesión sobre la carretera Chamapa-Lechería. Ambos asuntos no son parecidos, a menos que le quieren poner signo beligerante.

En efecto, desde hace dos años, Gerardo Ruiz Esparza pidió que se le otorgara al Edomex  una concesión por 20 años sobre el tramo carretero Chamapa-Lechería, pero este tramo forma parte de las carreteras rescatadas por el FARAC en 1997 y para cuya construcción inicial, el Edomex aportó la suma de 50 millones de viejos pesos para liberar derechos de vía. Un cálculo razonable y legal anda como en 480 millones de pesos de 2011. En esa carretera, el tramo La Venta-Chamapa que tiene concesionado Ideal y que se ha extendido su vigencia es concesión estatal y, el tramo Chamapa-Lechería es el que quebró, el gobierno federal tomó los pasivos, los saneó y aunque en 1997 se dijo que entraría en el paquete de futuras licitaciones, no se ha concretado nada. Si el gobierno del Edomex lo quiere en concesión tendría que pagarle a la Federación el costo de tomar el pasivo.

Sin embargo, con base en el reclamo de esos 50 millones, el Edomex pretende más de tres mil millones de pesos (vaya a saber cómo calcularon esa cifra), por lo que decidieron pleitear en tribunales, caso que dejó un tribunal civil en juicio de nulidad para irse a la Sala Superior del Tribunal Fiscal de la Federación.

Entiendo que conforme al convenio que la SCT y el Edomex firmaron en 1992, el derecho a rescatar la inversión del Edomex quedó supeditado a que Tribasa recuperara su inversión al término de la vigencia de la concesión original, hecho que no ocurrió porque Tribasa lo perdió todo en el rescate de 1997 (Diario Oficial del 27 de agosto de 1997).

Es con base en dicho rescate, que el gobierno federal asumió la deuda contraída para la construcción de la vía (el Edomex no dijo ni pío) y otorgó una nueva concesión a Banobras precisamente sobre esa carretera Chamapa-Lechería para fondear los pagos (tampoco dijo pío), pues como el chinito, nomás pasaron mirando lo sucedido, porque la deuda era enorme.

Ahora, la pretensión de recuperar lo que invirtió en derechos de paso el Edomex no puede hacer nulatorio el derecho de Banobras, que dirige Georgina Kessel, sobre la concesión ya existente, pues a cambio de esa nueva concesión, Banobras asumió la obligación de pagar la deuda.

No es casual que el litigio mexiquense no preocupe mucho en la SCT, pues sencillamente porque Banobras no es parte en él, es decir, el litigio nació chueco.

En todo caso, deberán llamar a Banobras para defenderse, y cuando ello ocurra, la cuenta se regresa a cero y alguien tiene que pagar pasivos, por lo que ese tema va para muy largo.

Por último, parece que ya prescribió el derecho del Edomex, pues si lo anterior no fuera suficiente, resulta que desde 1997, el Edomex contó con diez años para reclamar lo que fuera y no lo hizo. Su demanda se presentó hasta 2009, es decir, después de los diez años que marca la ley.

Tengo entendido que la intención de los de la SCT es conciliadora más que beligerante, pero la lectura que se ha dado —por su matiz político—parece lo contrario. En el otro caso, el tema es de propiedad y, hasta ahora, los bienes nacionales que administra la federación son “inalienables”. Mañana le detallo el expediente que no es político, es de fondos, adeudos, pasivos y eso lo sabe bien.

De Fondos a Fondo

Manlio Fabio Beltrones abarrotó el centro libanés y tenía sentado ahí a un buen amigo: Carlos Slim, quien le dijo que “un buen consejo nunca le sale sobrando a nadie”, con un discurso directo y al grano de ¡no den por garantizada que la tienes ganada, más si no olvidas que en 2006 tuvimos una crisis de constitucionalidad que casi impidió el relevo presidencial!

Le cuento que Jordy Herrera, director de Pemex Gas y Petroquímica Básica, presentará este jueves la estrategia de la filial para abrir y dotar de transparencia sus operaciones en México. La estrategia tiene mucho que ver con generar eficiencias, aumentar utilidades y construir plantas en asociaciones público-privadas como la de Mexichem. Lo hace justo el día en que el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, come con los empresarios en el Club de Industriales para contarles que hay más campos medianos para explotar en aguas someras. Se imagina si se ajordizara un poco y comenzara por explicar por qué Pemex Refinación sigue perdiendo dinero ¿pese a lo caro que parecen los combustibles industriales?

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