Presión sobre concesionarios de infraestructura

Deben encontrar mecanismos para que puedan participar más empresas constructoras de capital mexicano en la obra pública concesionada.

En pocos días se estará desactivando una de las principales quejas de los agremiados de la Cámara  Mexicana de la Industria de la Construcción, que preside José Eduardo Correa Abreu, al que están afiliadas cerca de nueve mil constructoras, que es encontrar mecanismos para que puedan participar más empresas constructoras de capital mexicano en la obra pública concesionada, no sólo la pagada con el presupuesto federal.

Y es que se han traído un jaloneo fuerte con algunas de las empresas españolas como OHL México, que preside José Andrés de Oteyza (por cierto, está sonriente, tranquilo y sin despeinarse respecto a la demanda que le hizo la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de Dionisio Pérez-Jácome sobre la concesión del Viaducto Bicentenario, que le otorgó el gobierno del Estado de México); Isolux Corsán, que encabeza Eduardo Correa (por cierto, con siete mil millones de inversiones en México bien podría el grupo español evaluar su listado en la BMV como OHL, ya que ahora están analizando colocar todo el negocio de infraestructura en Brasil), o Aldeasa Construcciones de Javier Gómez Navarro, disque porque las subcontratan y nunca pueden competir con estas administradoras de concesiones en conseguir financiamiento como lo hace Ideal de Grupo Carso o también ICA, de Bernardo Quintana.

Pues la propuesta que se cocina está cuidando en armar bien la directora general de Banobras, Georgina Kessel, es más o menos similar al programa de garantías y financiamiento a empresas del sector eléctrico, a fin de que participen más empresas mexicanas en las licitaciones de mayor tamaño en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que dirige Antonio Vivanco y, que la dependencia pueda tener de dónde escoger. Fíjese, en el caso de CFE,  las constructoras mexicanas sin contar las grandes, apenas participan con cinco por ciento de los proyectos financiados porque tienen que conseguir las cartas de crédito que avalen diez por ciento del valor del proyecto y si este es de mil millones de pesos, pues tienen que inmovilizar 100 millones de pesos en lugar de destinarse a capital de trabajo se quedan en una cuenta bancaria. Hoy se puede financiar en Banobras 80 por ciento de la carta de crédito y hasta 90 por ciento del valor del contrato con una línea revolvente.

Bueno, pues la propuesta para constructores va por ese camino. Es un esquema que reduce a 25 por ciento la exigencia de capital que les imponen los bancos para articular los créditos sindicatos, más garantía para disminuir 50 por ciento del riesgo y, si el financiamiento fuera bursátil se abriría la posibilidad de garantizar hasta 50 por ciento de lo que el inversionista tome (como afores), pues sería tanto como tener al gobierno federal sentado de su lado. Evidentemente esto le abre un panorama distinto a Marnhos de los Mariscal, Tradeco de Federico Martínez y, Coconal de Héctor Ovalle, Caapsa de Mauricio Amodío, etc., para que den el salto cuántico y no sólo se dediquen a perseguir obra financiada con gasto público.

De Fondos a Fondo

Le comento que el comisionado de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), Gonzalo Martínez Pous y Fernando Borjón, director de Radiodifusión de la dependencia están en Argentina. Se van a reunir con el equipo de Ceferino Numuncará, interventor de la Comisión Nacional de Comunicaciones (como la Cofetel Mexicana), con  Osvaldo Nemirovsci, coordinador general del Consejo Asesor de Televisión Digitlal y Emmanuel Jaffrot, asesor del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios; entre otros, quien han llevado a buen puerto la migración a la televisión digital en Argentina.

Fíjese que Argentina es el caso más exitoso en la transición a televisión digital terrestre en América Latina y aunque su apagón se estableció para 2019, ya cuentan con más de 4 millones de hogares que ven televisión digital (un poco menos de la mitad de la población de este país); miles de dispositivos móviles y notebooks captan las señales digitales que se transmiten por canales estatales y comerciales. Se han distribuido más de 520 mil decodificadores que permiten a los usuarios de televisiones analógicas disfrutar de los beneficios de las señales digitales. De los programas más destacados es el de dotar a las escuelas rurales con receptores digitales que permiten realizar avances en temas educativos. Finalmente, han diseñado el programa Polos Audiovisuales donde la sociedad participa en la creación de contenidos de alta calidad cultural y tecnológica a través de universidades, ONG y cooperativas de trabajo. Por ahí va el plan México. El 2021 puede quedarse como referencia.

Les confirmo que la admisión del recurso de revisión del amparo que le fue rechazado al comisionado presidente de la Cofetel, Eduardo Pérez Motta, contra la decisión de su pleno de recusarlo, de ver la revisión de la megamulta a Telcel. Se admitió ayer en el 11º Tribunal Colegiado en Materia Administrativa.

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