Deontología e intrusismo

Se debe ampliar el concepto que el deber de la medicina es ayudar al ser humano.

SALUD. Deontología es el término con el que Jeremy Bentham tituló un libro que publicó en los albores del siglo XX. En él, exponía una manera de ver la ética que se denominó utilitarismo.

Ahora se usa la palabra deontología para nombrar el sistema ético fundado en los deberes, más que en los conceptos del derecho o de lo bueno. Por ello, los diccionarios la definen como la ciencia o tratado de los deberes.

En consecuencia, la deontología de la medicina humana es la teoría de lo que deben ser los deberes del hombre, en tanto sea médico. Ninguna duda hay respecto a que la medicina humana debe ser una ciencia y una técnica aplicada a la solución de los problemas de salud del hombre, entendiendo, bajo este rubro, tanto a los que consisten en la conservación de la salud como a los referentes al alivio o curación de las enfermedades.

Hay que aclarar sobre este punto, pues frecuentemente se cree que la medicina debe ir tras el conocimiento científico, en pos de la verdad científica, conducta que trae consigo, desde simples excesos hasta verdaderas faltas a la ética médica y agresiones yatrógenas. En consecuencia, el deber del médico es ayudar al paciente en la mejor solución, de carácter médico, del problema de salud por el que éste acude a consultarlo.

No es el primer deber del médico que atiende pacientes, no es su fin último, su súmmum bonum, la persecución de la verdad científica. Lo cual no quiere decir que no se considere a ésta como el fundamento más firme de la acción médica y que siempre se vaya tras ella, siempre y cuando no se equivoque, ni por un momento siquiera, el deber propiamente dicho del ejercicio de la medicina que es, como se insiste, ayudar al paciente en la solución médica de su problema de salud.

OS recuerdo que si un sistema médico es un conjunto con cierta coherencia interna de conocimientos, creencias o suposiciones, así como de actos de medidas, de decisiones que tienen por fin la consecución de la salud y la identificación, prevención y curación de la enfermedad, debemos de aceptar que, al lado del sistema médico científico y oficial, existen otros sistemas que son las llamadas “medicinas paralelas”.

El calificativo de paralelas significa la coexistencia de tales sistemas curativos al lado de la medicina científica u oficial. Existe el intrusismo al que se le define como el ejercicio de actividades profesionales por personas no autorizadas legalmente para ello.

Por tanto, y a excepción hecha de la homeopatía, podemos decir que en nuestro país todos los sistemas médicos paralelos caen dentro del ámbito del intrusismo, porque quienes ponen en práctica entre los pacientes las ideas y los actos que forman tales sistemas, no están autorizados legalmente a hacerlo.

OS comento que el problema consiste en saber si consideramos o no como medicina las medicinas paralelas. No hay mucho que discutir al respecto, ya que al llamarlas “medicinas”, les estamos confiriendo tal carácter a estas ideas y prácticas ortodoxas, como también se les ha llamado.

Otra cosa es el juicio sobre si son buenas o malas medicinas; si en efecto ayudan al paciente a resolver sus problemas de salud. Es desde este punto de donde puede partir el juicio deontológico.

Para tal efecto, se debe ampliar el concepto que el deber de la medicina es ayudar al ser humano con problemas de salud a su solución médica, agregando que la medicina debe ser la aplicación de las ciencias biomédicas, sicomédicas y sociomédicas, para llegar, más plena y aceptadamente a esa solución.

TRES apostillas... ¿Ayuda una madre médicamente a su hijo con gripa cuando lo arropa y le prepara una infusión caliente? Ella es una intrusa, porque legalmente no está autorizada a recetar, a actuar como médico, ni quizá sepa que la enfermedad es causada por un virus y, seguramente, tampoco sabe cómo actúa la aspirina (el ácido acetilsalicílico) que le da junto con la infusión…

¿Ayuda el curandero que comparte con su paciente los rasgos culturales, en especial aquellos relativos a la enfermedad, y le dice que el dolor reumático que lo atosiga es un viento o frío “colado” en su cuerpo, para cuya expulsión le hace determinados tratamientos a base de “friegas” y dietas, que traen a colación la viejísima división de los alimentos en calientes y fríos, pero con lo cual el paciente se siente tranquilizado y parcial o transitoriamente aliviado?…

Que cada uno de los lectores opine sobre la medicina científica y la medicina paralela. Esperando sus comentarios. Salud y saludos

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