Solución o paliativo en telecomunicaciones
- No se trata de multar a los jugadores sino de abrir el mercado para que todos los operadores puedan invertir y crecer.
Multas millonarias, demandas e irregularidades en el mundo de las telecomunicaciones. Parece que éste es el ambiente que prevalecerá mientras las autoridades regulatorias no pongan un freno vía regulación de fondo y no de formas.
Las recientes multas a Telcel, bajo la dirección de Daniel Hajj, han causado revuelo, éstas no serán las únicas que aplique la CFC, que comanda Eduardo Pérez Motta, y lejos de ser un aplauso, pone en tela de juicio la forma de operar y la poca viabilidad del sector, donde la certidumbre y la legislación son dos necesidades.
No se trata de que se multe a los jugadores, sino de que se abra el mercado con reglas claras para que los operadores puedan invertir y crecer, sin que se beneficie sólo a algunos, pero sin querer desaparecer a los grandes corporativos. Todo indica que las soluciones son sencillas, pero nadie quiere asumir el costo, por lo menos la Cofetel, al mando de Mony de Swaan, y la SCT, que comanda Dionisio Pérez-Jácome. Realizar planeaciones de desarrollo de largo plazo respecto al crecimiento y potencial de los diferentes rubros en telecomunicaciones, que, desde que Pérez Motta llegó a la CFC, buscaría llevar a la realidad, no sólo del sector, sino de otros tantos. La responsabilidad no sólo sería de la CFC, y no hay para cuándo se cumpla el requisito. Qué decir de que haya una licitación de más espectro, pues es una realidad que para ampliar la red, servicio e, incluso, mejorar las condiciones de comunicación intrarregional, es fundamental que los operadores compren mayor red.
Ni hablar de la viabilidad y operación de la Cofetel, que antes de los tres años de operación ya se hablaba de que requería autonomía y mejorar sus operaciones, para evitar que estuviera supeditada a la SCT, pues parece más un área directiva que un ente regulador y detonante para las telecomunicaciones. ¿Será que las multas son más visibles?, porque nos aseguran que no sólo Telcel está en la mira.
¿Y DIM Bienes y Raíces?
Un 40% de las viviendas en construcción se han quedado deshabitadas o en stand by debido a la problemática del empleo. Es cierto que hay jugadores que dejan mucho que desear. Sólo hay que voltear a ver el trabajo que realizan constructoras como DIM Bienes y Raíces, para darse cuenta que jugadores como éste, se encuentran en problemas, en sus formatos y calidad de vivienda, además de la forma de operar, o cómo explica que hay inmuebles habitados cuando la constructora no ha cubierto los requisitos comprometidos. Sin embargo, ello no parece preocupar mucho a las autoridades como Canadevi, al mando de Flavio Torres Ramírez; Conavi, que dirige Ariel Cano e Infonavit, al mando de Víctor Manuel Borrás, a fin de cuentas, DIM continúa con la construcción de nuevos complejos de vivienda de interés social y media.
Se requiere hacer una limpieza, porque los grandes jugadores se escapan de enfrentar irregularidades, aun así, nadie parece poner un freno.
