Política: medicina en gran escala

La violencia es un importante problema de salud pública en todo el planeta: OMS

SALUD.Desde hace cinco años la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su correspondiente Asamblea Mundial, emitió la Resolución WHA49.25: Prevención para la violencia: una prioridad de salud pública. En ella señala que “la violencia es un importante problema de salud pública en todo el mundo” e instó a sus estados miembros a que evalúen ese problema en sus territorios y comuniquen a la propia OMS la información de que dispongan sobre el mismo y su manera de afrontarlo.

Paralelamente propone medios como: 1. Promover una mayor participación intersectorial en la prevención y gestión de la violencia. 2. Promover investigaciones sobre la violencia dándoles prioridad entre las investigaciones de salud pública. 3. Preparar y difundir recomendaciones para programas de prevención de la violencia a nivel de la nación, Estado y comunidad en todo el mundo.

Por desfortuna, ninguna de estas recomendaciones ha sido tomada en cuenta por nuestras correspondientes autoridades gubernamentales, que insisten en abordar el narcotráfico como un mero problema de justicia penal, pues tan sólo consideran a quienes lo manejan como delincuentes que deben ser castigados por transgredir la ley.

Nadie duda que son delincuentes y merecedores de prisión, pero en México el narcotráfico ha crecido y se ha diversificado porque existen las condiciones precisas para que ello suceda.

La propia Organización Mundial de la Salud enfatiza que “se debe prestar más atención a los factores culturales, sociales y económicos más generales que contribuyen a la violencia y tomar medidas para modificarlos, como las orientadas a reducir las diferencias entre ricos y pobres y garantizar un acceso igualitario a los bienes, los servicios y las oportunidades”.

OS recuerdo que Rudolf  Wirchow, médico prusiano que vivió en la segunda mitad del siglo XIX, fue un magnífico anatomopatólogo e instituyó la primera cátedra de esta especialidad en Alemania. Entre sus aportaciones importantes a la medicina está la de dar inicio a las primeras indagaciones sobre las trombosis, siendo creador del término; también fue antropólogo y político integrante del parlamento prusiano y fundador del Partido Progresista. Fue autor de frases certeras, derivadas de su experiencia médica y política; entre ellas: “Le tengo más miedo a la pobreza que al bacilo de Koch”. Asimismo solía decir: “Los médicos debemos ser abogados de los pobres”. O también: “La medicina es ciencia social y la política no es otra cosa que (hacer) medicina en gran escala”. En efecto, dado que la actual y mejor definición de salud, dada por la OMS, es la que señala que “es el bienestar físico, síquico y social”, la función primordial de todo político, de todo gobernante, es pugnar por que sus conciudadanos y sus gobernados cuenten con esa tercia de prerrogativas.

OS comento que todo buen político no sólo debe hacer “medicina en grande”, sino también concitar a todos los sectores de la sociedad a participar en la solución de los problemas de salud pública. Uno de los muchos ejemplos de esa necesidad de cooperación se está viendo en el rubro de los accidentes de tránsito. En fechas recientes México ha conseguido reducir 8% los accidentes de tránsito, lo que ha significado evitar 38 mil 751 percances en zonas urbanas y carreteras federales. Sin embargo, en tanto el número de decesos menguó en las carreteras, éste aumentó en las ciudades, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud. Lo anterior se explica porque en las carreteras se tiene un mayor control de acciones, como el uso del cinturón de seguridad, los controles de velocidad y el empleo cotidiano del alcoholímetro en las salidas a carretera que están a cargo de instancias ajenas a la Secretaría de Salud.

TRES APOSTILLAS. Continuando con el tema de accidentes automovilísticos, que ya algunos lo consideran una epidemia mundial, en México, ocho mil de las 24 mil personas que en 2009 fallecieron por esos accidente fue gente joven cuya edad oscilaba entre 15 y 29 años... Muchos de ellos conducían bajo el efecto del alcohol. Alcoholismo que al igual que el tabaquismo sigue aumentando entre los jóvenes, los cuales se inician en ellos a edades cada vez más tempranas... A querer aceptarlo o no, este par de adicciones a este dúo de drogas es facilitado porque su venta es legal. Esto es un contrapunto a lo que ha expresado el titular de la Secretaría de Salud, José Ángel Córdova Villalobos: “Las drogas no son peligrosas por ser ilegales, son ilegales por ser peligrosas”. El tabaco y el alcohol son peligrosos y, por lo tanto, ¿cuándo se decidirá también hacerlas ilegales? SALUD Y SALUDOS.

Temas: