Valorar y reconocer

Los que quieren rebuznar con cualquier crítica contra Chicharito seguramente lo hacen por más protagonismo que por ignorancia.

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Mientras que la amplia mayoría reconoce con enorme simpatía y agrado, pues es de personas inteligentes valorar el éxito de los demás, la hasta ahora, triunfal carrera de Javier Hernández, el Chicharito.

No se trata como señalan muchos por ahí, supongo de esos a los que los éxitos de los demás les molestan, de inflar a nadie, pues que cada quien se infle por sí solo o ascienda hasta lo más alto de sus sueños.

Me parece que las cosas están claras, valen por sí solas.

Los hechos hablan más que las palabras. Hoy estamos ante un fenómeno de éxito que ha sorprendido a todos, y lo reitero, a todos, incluido al propio Sir Alex Ferguson que tanto ha apostado por el tapatío, pero que tiene claro que el inaudito impacto mediático y comercial está fuera de todos los pronósticos, incluso de los más optimistas.

Analizando los goles del Chícharo, dos terceras partes han entrado al arco rival más allá del minuto 70. Son goles de trascendencia.

Hace apenas unos días recordábamos el primer aniversario de aquella sorpresiva conferencia de prensa en la que se informaba la contratación del ariete de las Chivas por el Manchester United.

A todos tomó por sorpresa el intempestivo anuncio.

A todos ha tomado por sorpresa el resultado.

Nadie, insisto, nadie, ni el más optimista, ni usted ni yo, esperábamos verle en un partido de cuartos de final de la Champions League jugando de titular y haciendo goles.

Quizá lo soñamos, quizá no tan rápido, pero sin lugar a dudas se trata de una muy agradable sorpresa.

La falsa percepción de que un periodista solo debe de señalar lo negativo, los errores y las desgracias, es  un concepto con el que nunca estaré de acuerdo.

Los que nos dedicamos a esta profesión debemos, con la mayor objetividad posible, destacar el relevante suceso en la historia del deporte nacional que ahora corre a cargo del Chicharito.

¿Cómo negar el éxito?

¿Cómo negar el impacto de popularidad a nivel mundial?

¿Cómo negar el que es un titular en ese gran equipo?

Resulta absurdo buscar negritos en el arroz en este brillante capítulo del futbol nacional.

Así es que sin el afán de convertirse en un publicista del Chícharo, pues eso lo hacen sus goles, sí hay que alegrarse y festejar con emoción el gran ejemplo de superación, triunfo y resultados que llega a todo un país.

Los que quieran rebuznar con cualquier crítica hacia el delantero tapatío seguramente lo hacen más por protagonismo que por  ignorancia.

Felicidades por tantas alegrías a Javier Hernández, y las que vienen.

¡Que suene el mariachi!

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