No sólo se fije en los datos del FMI, por favor
- Se puede acceder a toda la información, fácil y gratis. Para que no le cuenten.
- El crecimiento global continúa, pero no está balanceado.
Ayer se presentó el World Economic Outlook (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI) correspondiente a las reuniones de primavera, los números de crecimiento, inflación, etcétera, los encontrará repetidos en todos lados, especialmente los que refieren a que la estimación del crecimiento para México fue revaluada por la institución respecto a lo publicado en enero de este año. La estimación para 2011 ahora es 4.6%, ligeramente arriba de los pronósticos de los analistas locales que están entre 4.3% y 4.5%, de acuerdo a los promedios que se encuentran en diferentes encuestas. Debo reconocer que yo estoy en el lado de los optimistas (en las encuestas en que participo), pues mi estimación de crecimiento para este año es 5%, por ahora.
Para 2012, el FMI redujo su estimación para el crecimiento mexicano de 4.8% a 4.0%, aún considerando que aumentó la estimación para Estados Unidos marginalmente para 2012 (de 2.7 a 2.9%) cuya economía es importante “fuerza guía” para lo que ocurra en la nuestra. Quiero pensar —a reserva de profundizar en el tema— que esta divergencia tiene que ver con que los precios de las materias primas ya no serán tan benéficos en el lado del ingreso y sí supondrían costos importantes por lo que quizá tendrían que instrumentarse para entonces (2012) políticas que contuvieran una posible presión inflacionaria que como sabemos tienen o suelen tener una contrapartida en el ritmo del crecimiento. Asimismo, me atrevo a especular que los analistas del FMI (que sí preguntan a los analistas locales) incluyen en sus estimaciones aspectos como los efectos de la inseguridad y la falta de cambios estructurales que sí impactan a la actividad económica.
En fin, todo lo anterior son estimaciones, aunque en algunas notas por la forma en que se redactan las dan como un hecho. Nada más equivocado. En cualquier caso, si usted quiere conocer más de las cifras, pero sobre todo de los análisis que se hacen en este documento (el WEO y muchos otros) para que no le cuenten, puede consultarlos libremente en www.imf.org. En la página de inicio encontrará las señales necesarias para acceder a los documentos fuente, a los webcast de las conferencias de prensa (es más, si quiere verlas en vivo, busque los horarios y véalas), a las trascripciones de las sesiones de preguntas y respuestas. Todas son interesantes y en muchos casos, aleccionadoras. Son una buena base de datos, una guía interesante para encontrar los caminos que muchas veces se reclama el no contar con ellos e incluso formas novedosas de presentación de la información.
Soy usuario de esta información y asistente a estos eventos desde hace muchos años y siempre obtengo algo que me añade a mi formación. Leo los documentos y me intereso en los análisis y no sólo en las tablas de datos, que son por lo regular “la nota”. Me sirven para continuar formando la técnica de mi criterio, que al final es lo que sirve para hacer análisis y tomar decisiones en los mercados y en muchos otros rumbos de la vida.
La información del WEO puede parecer predecible y muchos dirán que no es precisa. Y sí, pero ayuda a pensar. Como usted sabe, amigo lector, suelo decir que la economía es un sistema de señales, no de instrucciones. Las primeras son más difíciles de leer que las segundas. Las señales dan margen de acción, riesgo mediante; las instrucciones, no. El caso es que las buenas noticias se sintetizan en que el crecimiento de la economía global continúa e incluso tiende a mejorar. En el lado poco soleado de la calle, está el hecho que este crecimiento no está balanceado y que la actividad del sector privado en lo general parece mostrar algún retraso en su recuperación, cuando los estímulos fiscales y monetarios pueden estar llegando a su etapa final.
Otra buena noticia es que los precios de las materias primas que han subido y probablemente seguirán haciéndolo, empezando por la energía y los alimentos, por el momento no parecen ser un elemento que pueda descarrilar a la recuperación en marcha, si bien sus efectos se hacen sentir de manera diferente según la región. Mañana ofrezco seguir con estos temas. Suerte.
