Convención bancaria

- Los políticos la toman siempre como un foco para cosas fuera del tema.

David Páramo

David Páramo

Padre del análisis superior

ACAPULCO.— Las convenciones bancarias se juegan en un par de pistas totalmente diferentes, pero que, como pocas veces, han comenzado a generar cierto malestar entre algunos de los banqueros que asisten.

Se invita a políticos con la esperanza de que hagan aportaciones claras sobre la situación de la banca; sin embargo, la queja recurrente es que toman el foro como una caja de resonancia en la que saben que tendrán una gran cobertura de los medios de comunicación y hacen discursos para que los oigan otros y no aquellos quienes llenan los salones de sesiones.

Tradicionalmente los perredistas desprecian el foro y no se hacen presentes. Gustavo Madero, del PAN, es un experto, quien sabe que lo mejor que puede hacer es salir a los pasillos y platicar largo con banqueros… Dejarse ver como un convencionista más, es decir, acompañado de su esposa. A diferencia de la mayoría de las reuniones gremiales, en la de la ABM la regla recomienda ir en familia.

Hubo quienes consideraron que la no presencia de Humberto Moreira era una suerte de despreció, pero en la realidad, nadie lo extraño. María de los Ángeles Moreno trajo un anquilosado discurso político que incluso la hizo destacar en una cena “entre amigos” donde logró una alocución que, algunos aseguran, duró casi 40 minutos sin interrupciones, otros más opinaron que sólo fue demasiado.

No pocos de los asistentes dicen que les hubiera gustado oír de sus invitados, incluido el Presidente de la República, un mensaje específico para su sector y no sólo ser usados en un salón como extras en anuncios nacionales.

Algo similar pasa con el hotel sede, el Princess, que tradicionalmente ha albergado a la Convención Bancaria, enfrenta graves problemas de servicio y operación, los cuales hacen que los asistentes lo vean como un viejo decrépito. Luego se preguntan los hoteleros de Acapulco por qué el Tianguis Turístico y otras convenciones buscan lugares diferentes, se trata de competencia.

La segunda pista de la Convención Bancaria es aquella en la que hay quienes quieren que los vean. Telmex contrató el stand más grande y vistoso afuera de la convención. Francisco Gil Díaz, presidente de Telefónica, paseaba una y otra vez por los pasillos sin ser acosado, como en sus tiempos de servidor público, por periodistas en busca de declaraciones. Ciertamente, pretendió no dar entrevistas, pero sí tenía interés en ser visto.

Algo similar ocurrió con Guillermo Ortiz, presidente del consejo de administración de Banorte, quien se ve mucho más relajado sin tener la comitiva que siempre cubre a los funcionarios públicos en este tipo de eventos.

Enloquece Pérez Motta

Eduardo Pérez Motta hace mucho que perdió el foco. Es un tirano sobre los comisionados de la Comisión Federal de Competencia a quienes tiene “capturados” y se le olvidó que el corazón de esa dependencia son los usuarios. Su intento de aplicar sanciones excesivas no sólo en lo económico sino sobre el título de concesión de Telmex no sólo serán rebotadas ante la SCJN sino que, además, será una suerte de vacuna para la empresa que encabeza Carlos Slim.

Sin embargo, en la apuesta de Pérez Motta está aparecer como un hombre que hace lo que puede para promover la competencia cuando, en realidad, está cometiendo un error más.

Aislado del CNA

Juan Carlos Cortés, presidente del CNA, ha dicho muchas mentiras para tratar de evitar los cambios al TLC con Colombia (no sólo uno de los más exitosos de México sino que además fue ratificado mayoritariamente por el Senado) y ahora con Perú, que ya ni en el CCE encuentra respaldo, puesto que ha quedado claro lo que ya le señalábamos: el presidente del CNA está siguiendo no una agenda gremial, sino una que tiene que ver quizá con uno o dos tipos de empresas. Bruno Ferrari, secretario de Economía, le ha ganado todos los puntos de la batalla.

La cúpula de cúpulas que encabeza Mario Sánchez Ruiz lo tiene muy claro. No se van a meter a apoyar a Cortés. Su versión oficial es que los industriales están a favor de estos acuerdos, pero la realidad es que todos saben que el presidente del CNA trae una agenda personal que no tiene que ver con la representación gremial.

Impago de Santander

Muy mal hacen los funcionarios locales de Santander en Hidalgo al tratar de “proteger” a su cliente no cumpliendo con una sentencia que, de seguir así, le estallará en la cara a la administración del banco que dirige Marcos Martínez, puesto que el tema se convertirá en nacional.

Ramos Francia

Otra vez quedarán en ridículo quienes desde el año pasado decían que la elección del subgobernador del Banco de México sería una batalla entre Agustín Carstens y Ernesto Cordero. Bueno, en su imaginación llegaron a meter hasta a Guillermo Ortiz Martínez e inventaron grupos.

También quedaron en ridículo los que prometían que el gobernador del Banxico estaba aferrado a poner a una mujer en la junta de gobierno, puesto que lo veían con una óptica feminista trasnochada.

Desde el primer momento señalamos en esta columna que el presidente Felipe Calderón propondría a Manuel Ramos Francia. Olvídese del rollo de si es de un grupo u otro. Se trata de uno de los mejores economistas del país y ha realizado una de las carreras más sólidas en el Banco de México. 

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