Una parte de historia de las mexicanas
Entrevista a María Elena Chapa. Clara Scherer. ¿Cómo fue el proceso para lograr que en el Cofipe se inscribiera la cuota para abrir espacios a las mujeres? María Elena Chapa: En 1993 logramos, con algunas colegas, que el Cofipe se pronunciara: “Los partidos políticos ...
Entrevista a María Elena Chapa.
Clara Scherer. ¿Cómo fue el proceso para lograr que en el Cofipe se inscribiera la cuota para abrir espacios a las mujeres?
María Elena Chapa: En 1993 logramos, con algunas colegas, que el Cofipe se pronunciara: “Los partidos políticos promoverán una mayor participación política” (fracc.III, art. 175). En el 96, avanzamos un pasito: “los partidos políticos considerarán que las candidaturas no excedan el 70% para un mismo género” (fracc. 22, art.1).
CS: ¿Quiénes acompañaron el proceso cuando se logró la obligatoriedad?
MECH: Hubo procesos importantes en la Legislatura del 2000 al 2003: a) La creación del Instituto Nacional, cuando presenté la iniciativa plural en el 2000; b) La asignación por vez primera de presupuestos de género en el 2000, que le subí 200 millones al reciente Instituto Nacional, cuando, antes, Dulce María Sauri tenía sólo 26 millones y se adscribieron recursos a salud, educación, al agro, con destino a las mujeres; c) La iniciativa presentada por Hortensia Aragón, del PRD, sobre la cuota, aprobada en el 2002 y, d), la adición constitucional de no discriminación (2001), entre otros. En el 2002 participaban en las discusiones colegas de todos los partidos; además de Hortensia Aragón, del PRD, del PAN estaban Rocío García Gaytán, Celita Alamilla; del PRI, la doctora Nieves García, Flor Añorve, Lorena Martínez, Olga Haydeé Flores y yo.
CS:¿Cuáles fueron los argumentos masculinos para oponerse?
MECH: Armamos una estrategia cruzada para torcer el brazo a los remisos y remisas, esto es, la del PRI hablaba con el PRD o el PAN, la del PAN con el PRI y PRD, etcétera. Una segunda, fue el marcaje personal, a) de tus propios compañeros del estado y, b), de otros estados. Los argumentos: que si se abría el espacio les quitaban a ellos oportunidades o que, a partir de esta reforma, tenían que usar falda para ser considerados, o que tendríamos que poner cuotas para discapacitados y homosexuales.
CS:¿Quiénes fueron los aliados masculinos?
MECH: Así como había opositores, hubo aliados. Es de señalar el empuje de Beatriz Paredes en esto. En el Senado, a Manuel Bartlett y a Carlos Rojas, quienes presentaron la iniciativa en la colegisladora. En este breve recuento, no hay que dejar de reconocer el avance, cuando desde el PAN se promovió y aprobó, en el 2008, el art. 219: “De la totalidad de solicitudes de registro, tanto de las candidaturas a diputados como senadores que presenten los partidos políticos o las coaliciones ante el Instituto Federal Electoral, deberán integrarse con al menos 40% de candidatos propietarios de un mismo género, procurando llegar a la paridad”.
CS: ¿Alguna vez los hombres se han preguntado por qué y cómo se “adueñaron” del 100% de los cargos de toma de decisiones?
MECH: Lo consideran algo “natural”. Ahí, en este argumento, hay un problema cultural no resuelto, y es a lo que alude Alda Facio acerca de cómo aún muchos y muchas no ven a las mujeres como personas, con derechos iguales a los de los hombres.
CS: ¿Cuáles son los pasos siguientes, para que las voces, los intereses y las aspiraciones de las mujeres sean escuchados y tomados en cuenta en leyes y políticas públicas?
MECH: Hacer alianzas, sensibilizar a periodistas, hacer mucho lobbying, tener referentes de peso político que abanderen las causas. Lograr la paridad como acción de mínima justicia y extender la acción afirmativa a los gabinetes nacionales, estatales y municipales.
*Licenciada en pedagogía
y especialista en estudios de género
