“Ni una más”
A Susana Chávez, In memoriam. Era una mujer joven, poeta, defensora de los derechos humanos, activista denunciante de los asesinatos de jovencitas y de niñas en Ciudad Juárez. A ella se debía una frase que se hizo famosa mundialmente: “Ni una más”. ...
A Susana Chávez, In memoriam.
Era una mujer joven, poeta, defensora de los derechos humanos, activista denunciante de los asesinatos de jovencitas y de niñas en Ciudad Juárez. A ella se debía una frase que se hizo famosa mundialmente: “Ni una más”. Pero la luchadora social que fue, es la más reciente víctima de otro crimen. El primer informe que tuvimos señalaba que su cuerpo fue arrojado la madrugada del 6 de enero a las calles Cristóbal Colón y Ramón Corona en el centro histórico de esa urbe, luego de ser asesinada dentro de una vivienda en la colonia Cuauhtémoc. Según las investigaciones, habría sido muerta por tres jóvenes que la habían invitado a la casa de uno de sus presuntos victimarios.
“Salió de aquí después de las 10 de la noche, fue al centro... la esperé toda la noche, pero ya no regresó. La busqué el jueves y no la encontré hasta que se movilizaron mis familiares y supimos que estaba muerta, nos enseñaron las fotos y fue del modo que la reconocimos”. Ese es el testimonio que dio a la prensa la mamá de Susana Chávez. Horas después detuvieron a Sergio Rubén Cárdenas, El Balatas; a Aarón Roberto Acevedo Martínez, El Pelón, y a Carlos Gibrán Ramírez Muñoz, El Pollo, presuntos responsables del asesinato. Lo cierto es que es otra vez Ciudad Juárez. Donde, en 2010, organizaciones no gubernamentales registraron 446 asesinatos de mujeres.
Carlos Manuel Salas, fiscal general de Justicia de Chihuahua, señaló que “los asesinos estaban drogados al momento de ejecutar a Susana Chávez” y que “este homicidio no tuvo que ver en absoluto con el crimen organizado ni con su labor como activista”. Lo cierto, otra vez, es que este asesinato ocurre 21 días después del de Marisela Escobedo Ortiz, una madre que luchaba incansablemente por aclarar el asesinato de su hija Rubí, una de las “muertas de Juárez”. A ella, la silenciaron. La mataron por pedir justicia. Y los responsables no han sido detenidos. Lo único que han hecho es llevar a juicio a los jueces que dejaron libre al asesino confeso de la joven Rubí, Sergio Rafael Barraza. Un expediente donde jueces y Ministerio Público se acusan mutuamente.
Pero, volviendo al caso de Susana Chávez, Amnistía Internacional, organización mundial que lucha por los derechos humanos, condenó el crimen. Y lo expresó de esta manera: “Aun cuando no esté relacionado con el crimen organizado, su asesinato es una prueba de que el homicidio de mujeres se ha disparado en Juárez”… y muestra “el fracaso de las autoridades locales y federales en abatir la violencia y terminar con la impunidad de los responsables, que es cada vez más evidente.” Ayer, mientras seguía la transmisión de cuatro horas y media de Los Diálogos por la Seguridad… hacia una Política de Estado, pensaba en las madres, en las hermanas, en los hijos y en las amigas de esas 446 mujeres asesinadas en Juárez en 2010. Pero también en lo que dijo Alejandro Poiré, secretario técnico de Seguridad Nacional, de que en 2010 hubo 15 mil 273 asesinatos vinculados con el crimen organizado, 50% de ellos concentrados en Chihuahua, Sinaloa y Tamaulipas. Y me volví a preguntar, como hace años.
¿Hasta cuándo?
