¿Teléfono fijo? Sólo de adorno

Aunque el uso del teléfono fijo se ha desplomado, millones de líneas siguen activas por inercia y por los paquetes de servicios contratados

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Teléfono fijo antiguo con disco giratorio cubierto de polvo, en un entorno con telarañas y fondo desenfocado que sugiere obsolescencia. La imagen lleva texto sobreimpreso que dice “¿Teléfono fijo? Sólo de adorno. Los mexicanos conservan la línea, pero no llaman.” Representa el abandono de esta tecnología.
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Infografía con un teléfono de disco antiguo sobre una mesa de madera y telarañas, con un fondo difuminado de gráfica descendente en rojo. El texto destaca la caída del 84.1% en el uso del teléfono fijo en México, de 60,548 millones de minutos en 2014 a solo 9,614 millones en 2024. Representa el abandono de esta tecnología.
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Gráfico de línea que muestra la caída del tráfico de llamadas desde teléfonos fijos en México entre 2014 y 2024. Se inicia con 60.5 mil millones de minutos en 2014, cae a 28.1 mil millones en 2019, y termina con solo 9.6 mil millones en 2024. La imagen ilustra una disminución del 84.1%, con fondo de un teléfono antiguo.
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Gráfico con paisaje al atardecer y postes telefónicos a lo largo de una carretera, con líneas de luz que simbolizan la conectividad. A la izquierda, texto que informa que en septiembre de 2024 hay 0.6 millones de líneas activas, y más de 30 millones totales, mantenidas por paquetes de internet, TV y teléfono.
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Imagen con fondo de postes telefónicos al atardecer y líneas eléctricas conectadas, con texto explicativo que señala por qué la red fija no desaparece: utilidad durante desastres, soporte para voz, datos y video, y transmisión sobre fibra óptica o cobre. Reafirma su relevancia en la infraestructura digital.
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Imagen con fondo de teléfono fijo y gráfico difuminado. Al centro, una cita destacada de Jorge Bravo, DPL Group: “Es más difícil que muera la telefonía fija porque es la misma red”. Aparece un retrato del analista en la parte superior. Refuerza el argumento sobre la infraestructura compartida entre tecnologías.
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Teléfono fijo de disco color negro dentro de una caja de cartón abierta, como si fuera un producto recién recibido. En la tapa interior se lee el texto “¿Y quién la contrata? Teléfono por paquete, no por gusto”, junto con frases explicativas sobre servicios doble o triple play. Refuerza que ya no se contrata por decisión propia.
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Gráfico con fondo de postes telefónicos al amanecer, que muestra la comparativa de líneas fijas en América Latina en 2023. México lidera con 28.7 millones, seguido por Brasil, Colombia y Argentina. El total regional es de 85 millones. Visualiza la paradoja entre cantidad de líneas y bajo uso en el país líder.
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Primer plano de un teléfono de disco negro antiguo con fondo cálido desenfocado. En el lado izquierdo aparece el texto “Tecnología que sobrevive por inercia”, junto con puntos que explican que ya no se usa tanto, pero sigue siendo útil en emergencias y parte de una red más amplia. Cierra la idea del artículo.
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Durante décadas, el teléfono fijo fue el puente directo con el mundo exterior, un objeto central en los hogares mexicanos, símbolo de conexión y modernidad. Hoy, en muchos rincones del país, ese mismo aparato sobrevive como mueble decorativo o como reliquia tecnológica. Los mexicanos conservan la línea, sí, pero rara vez la usan. El auricular permanece en su sitio, acumulando polvo, mientras la vida ocurre en pantallas táctiles y chats instantáneos.

Caída del uso

La caída es más que evidente: en una década, el uso del teléfono fijo se desplomó un 84.1%. En 2014 se hablaban más de 60 mil millones de minutos; en 2024, apenas superan los 9.6 mil millones. La estadística es un retrato claro de cómo la costumbre se ha ido desdibujando. Las llamadas largas, las charlas nocturnas con familiares, los recados en el contestador… son escenas que pertenecen a otro tiempo.

Diez años de silencio

El gráfico no miente: lo que alguna vez fue un canal vibrante de comunicación se ha ido apagando en silencio. Año tras año, el descenso ha sido sostenido. En 2019 aún se resistían con 28 mil millones de minutos; cinco años después, esa cifra se redujo a una tercera parte. No es que la infraestructura haya desaparecido, sino que se ha quedado sin voces. El teléfono fijo no murió de golpe: se fue quedando solo.

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Teléfono fijo de color beige con polvo visible, colocado sobre una mesa de madera en una sala de casa tradicional mexicana. El fondo muestra una ventana con cortinas y un sillón, sugiriendo un entorno nostálgico y familiar. La escena refleja el abandono del uso de esta tecnología en la vida cotidiana.

Un teléfono fijo permanece intacto en la sala, aunque el uso de esta tecnología ha caído drásticamente. Ilustración. DALL-E.

 

Las líneas siguen ahí

Curiosamente, las líneas no han desaparecido. Siguen ahí, invisibles, como una red silenciosa. Para septiembre de 2024, se contabilizan 0.6 millones de líneas activas, aunque existen más de 30 millones —entre residenciales y empresariales— que se mantienen vivas gracias a los paquetes de servicios. No se contratan por gusto, sino porque vienen incluidas con el internet y la televisión. El teléfono fijo se ha vuelto un accesorio, una nota al pie en el contrato.

¿Por qué no desaparece?

Y es que el teléfono fijo resiste no porque lo usemos, sino porque su red aún cumple funciones vitales. Es útil durante desastres, como canal de emergencia cuando todo lo demás falla. Sirve como soporte para servicios de voz, datos y video, y viaja por la misma fibra óptica o cables de cobre que sostienen la infraestructura digital. No hay urgencia por desconectarlo. Es una tecnología que sobrevive, no por demanda, sino por utilidad.

Como bien apunta Jorge Bravo, del DPL Group, el teléfono fijo no ha muerto porque forma parte de la misma red que sustenta a los demás servicios. No es un sistema independiente, sino una pieza más del rompecabezas tecnológico. Su declive es real, pero su eliminación total es improbable. De ahí su supervivencia: es más fácil olvidarlo que desconectarlo.

¿Y quién la contrata?

Nadie contrata ya un teléfono fijo por gusto. No se busca, no se necesita. Llega en una caja junto con el internet, como una prenda que viene de regalo con una compra más grande. El doble y triple play lo incluyen por inercia, no por demanda. Así, el teléfono fijo ha pasado de ser protagonista a convertirse en un producto colateral.

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Primer plano del teclado numérico de un teléfono fijo moderno color blanco, con botones grandes y bien iluminados. La imagen muestra detalle de las teclas y parte del auricular, representando la persistencia de esta tecnología a pesar de su bajo uso actual en los hogares mexicanos.

Aunque muchas líneas fijas siguen activas, el uso real del teléfono se ha desplomado. 

Comparativa Latinoamérica

México, aún con esta tendencia, lidera en líneas fijas en América Latina. Con 28.7 millones registradas en 2023, representa más de un tercio de las conexiones en la región. Le siguen Brasil, Colombia y Argentina, pero con cifras considerablemente menores. Paradójicamente, el país con más líneas es también el que menos las usa. Un liderazgo que es más reflejo del pasado que del presente.

Conclusión: tecnología que sobrevive por inercia

El teléfono fijo ya no ocupa el centro de la mesa ni la vida de las personas. Pero no ha muerto. Es una tecnología que sobrevive por inercia, funcional aunque olvidada, útil aunque ignorada. Está ahí, callada, esperando que alguien descuelgue el auricular. No para volver a ser lo que fue, sino para recordar que, alguna vez, fue indispensable.

 

«pdg»

 

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N. de la R. México encabeza la región en número de líneas fijas, como se menciona en el texto, pero el dato más reciente de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) señala que el tráfico de voz por redes fijas en América Latina disminuyó más del 70% entre 2013 y 2023, en línea con la migración masiva hacia servicios móviles y aplicaciones de voz sobre IP (VoIP). Esta tendencia también responde al abaratamiento de los servicios móviles y la alta penetración de smartphones: en 2024, la penetración de telefonía móvil en México alcanzó el 95.3%, según cifras de la OCDE.

NUn aspecto relevante para entender la resistencia del teléfono fijo es su papel como respaldo en situaciones de emergencia. La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) y el IFT han reiterado que la red de telefonía fija sigue siendo fundamental para mantener comunicaciones durante desastres naturales, ya que es menos vulnerable a la saturación que la red móvil. Esto fue evidente en eventos como el sismo de septiembre de 2017, cuando varios servicios móviles colapsaron temporalmente, pero muchas líneas fijas siguieron operativas.

En el ámbito empresarial, aunque el uso de voz fija también ha disminuido, muchas compañías mantienen sus líneas fijas activas por motivos fiscales, de formalidad institucional o para respaldar sistemas de atención al cliente. No obstante, más del 60% de las llamadas corporativas ya se realizan por plataformas digitales, como Microsoft Teams, Zoom o servicios VoIP, de acuerdo con un estudio del Centro de Investigación en Innovación Tecnológica de la UNAM en 2024.

Ssi bien el teléfono fijo ha perdido su lugar simbólico y funcional en los hogares mexicanos, no se prevé una desconexión masiva en el corto plazo, dado que su infraestructura comparte caminos con servicios más demandados. Su futuro depende más de decisiones estratégicas de los operadores y políticas públicas de conectividad que de la demanda ciudadana.