Sea Shepherd ya alista su regreso al hábitat de la vaquita marina
El pasado 15 de abril, que Sea Shepherd decidió suspender sus operaciones en la región debido a la emergencia sanitaria; si todo sale bien, en septiembre regresará al Alto Golfo de California
CIUDAD DE MÉXICO
Si todo sale bien, el próximo mes de septiembre, Sea Shepherd regresará al Alto Golfo de California con la Operación Milagro, que busca salvar a la vaquita marina de la extinción.
Todo depende de que disminuyan los casos de Covid-19:
“Es una situación terrible para las personas que viven en México, pero que también es un gran riesgo para nuestra tripulación”, aseguró el capitán Alex Cornelissen, director ejecutivo de la organización conservacionista.
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Excélsior dio a conocer el pasado 15 de abril, que Sea Shepherd decidió suspender sus operaciones en la región debido a la emergencia sanitaria y atracar sus dos barcos en Mazatlán, Sinaloa, para que sus voluntarios pudieran partir rumbo a casa con el fin de pasar la cuarentena en un lugar seguro.
“La campaña de la vaquita comenzará según lo programado, queremos comenzar con la campaña de la vaquita en septiembre y estamos en camino de que esto suceda”, expresó.
“Obviamente, la situación en México es mucho peor que en Europa, con el número de casos de Covid-19. Desafortunadamente todavía es muy, muy alto en comparación con Europa, donde la situación parece estar razonablemente bajo control. Así que esperamos que el gobierno mexicano logre reducir esos números, tenemos la esperanza de que todo se desarrolle según lo planeado”, indicó.
Desde 2015, Sea Shepherd patrulla el hábitat de la vaquita marina con el fin de inhibir la captura ilegal de pez Tototaba, en cuyas redes agalleras muere ahogada la vaquita, al tiempo que saca del agua las artes de pesca que afectan al mamífero marino en mayor peligro del mundo.
A la fecha se han logrado retirar más de mil "redes fantasma" del Alto Golfo de California, salvando directamente la vida de más de cuatro mil ejemplares de vida silvestre.
A lo largo de estos años, la organización internacional ha sufrido agresiones por parte de pescadores furtivos con anclas, bombas molotov y armas de fuego.






