Compra de maquinaria para obra en Veracruz: una historia que vuelve cada sexenio

La gobernadora Rocío Nahle anunció la reactivación de Maver, un organismo descentralizado señalado por corrupción en el pasado.

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El gobierno de Veracruz planteó la posibilidad de comprar maquinaria para hacer sus propias obras.Especial

La reactivación oficial de adquirir maquinaria para realizar obras sin necesidad de contratar a empresas privadas reabrió un viejo expediente en Veracruz: la adquisición de maquinaria pública sin un plan técnico, sin operadores capacitados y sin sistemas de mantenimiento que garanticen su vida útil. Un déjà vu que en el estado tiene nombre propio: MAVER.

Mientras la oferta de empresas privadas dedicadas a obra pública se contrae —en parte por los ajustes que deberán hacer ante las nuevas disposiciones laborales—, los gobiernos estatales y municipales vuelven a apostar por crear pequeñas “constructoras oficiales”.

La experiencia indica que estas iniciativas rara vez son rentables y suelen convertirse en cargas presupuestales.

MAVER: la promesa que terminó en símbolo de corrupción

Creada en 1998 para modernizar y optimizar los recursos del Gobierno de Veracruz, Maquinaria de Veracruz (MAVER) nació como organismo descentralizado para apoyar obras de infraestructura y caminos rurales.

Pero pronto se convirtió en lo contrario: Operó con opacidad, funcionó como caja chica sexenal, fue señalada por desvío de recursos, al igual que otros organismos estatales de la época.

El parque vehicular de MAVER se deterioró por falta de mantenimiento, refacciones y personal especializado. Parte de esa maquinaria fue saqueada, desmantelada o usada para trabajos privados en ranchos y propiedades de funcionarios. El resultado fue un colapso financiero, inoperancia y desaparición de facto.

No hubo sanciones, detenciones y/o reposiciones. Ninguna explicación ni disculpa pública por tirar el dinero público en un barril que sí tenía un fondo, el de la corrupción.

La reactivación anunciada por Rocío Nahle

Pese a este historial, en enero de 2025 la gobernadora Rocío Nahle anunció la reactivación de MAVER.

El reto es monumental: habría que reinvertir en todo el parque, reconstruir capacidades técnicas y crear controles que nunca existieron.

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El gobierno de Veracruz planteó la posibilidad de comprar maquinaria para hacer sus propias obras.Especial

Los temporales lluviosos, cada vez más constantes y con tormentas cada vez más abundantes han provocado que los caminos, de por sí abandonados y sin mantenimiento, poco a poco desaparezcan. Las comunidades rurales —las supuestas beneficiarias— siguen esperando caminos transitables.

En regiones como las Altas Montañas, la Sierra de Zongolica o el norte del estado, los habitantes denuncian desde hace años que: los accesos a escuelas, centros de salud y mercados se vuelven intransitables en temporada de lluvias; los productores, estudiantes y transportistas han quedado aislados y la falta de mantenimiento ha perpetuado el rezago.

“El gobierno no es una constructora”

El ingeniero Francisco Ávila Camberos, exalcalde de Veracruz, resume el problema, pues señala que operar maquinaria pesada exige técnicos capacitados, talleres, logística y presupuestos permanentes, pues sin eso la maquinaria termina abandonada en patios municipales o vendida como chatarra.

Si no se corrigen las fallas estructurales de capacitación, mantenimiento, vigilancia y transparencia, la nueva maquinaria podría correr la misma suerte que MAVER”, advirtió.

Para especialistas y constructores, la alternativa más eficiente sigue siendo contratar empresas con experiencia mediante licitaciones transparentes. Para las comunidades rurales, repetir los errores de MAVER no es un asunto administrativo, pues significa prolongar décadas de aislamiento, desigualdad y abandono estatal.

RLO