Anomalía climática: ‘La mancha’ que agita las aguas
En entrevista con Excélsior, Nicholas Bond, descubridor de la gigantesca capa de agua caliente en el Pacífico, sostiene que los megahuracanes serán más frecuentes, y se alterará la flora y fauna marina
CIUDAD DE MÉXICO.
El fenómeno de El Niño no fue el único responsable de que Patricia se convirtiera en el huracán más peligroso de la historia registrado en el Pacífico. De acuerdo con científicos de la NASA, una gigantesca bolsa de agua caliente que se mueve por el norte del océano también sirvió de combustible para que el meteoro categoría 5 embistiera a México el pasado 23 de octubre.
Su nombre es La Mancha y fue descubierta en 2013 por investigadores de la Universidad de Washington, quienes calculan que, en combinación con El Niño, hará que 2015 sea recordado por la generación de súper huracanes.
“Las temperaturas superficiales del mar están muy por encima de la media en una vasta zona ecuatorial del Pacífico oriental. Sin embargo, El Niño no es la única razón. Durante los últimos dos años, La Mancha también ha estado acechando a lo largo de la costa oeste de América del Norte”, señaló la agencia espacial estadunidense en un despacho publicado el pasado 24 de octubre bajo el título NASA Analyzes Historic Hurricane Patricia’s Landfall, Heavy Rains, and more.
“Esta gran masa de temperaturas superiores a lo normal en la superficie del océano se extiende desde el mar de Bering hasta el fondo de la costa del Pacífico de México, y es probablemente parte del fenómeno conocido como Oscilación Decenal del Pacífico”, agrega el reporte.
Los científicos de la NASA sostienen que la Oscilación se encuentra actualmente en una fase de calentamiento, que se manifiesta a través de temperaturas superiores a lo normal en la superficie del mar a lo largo de la costa del Pacífico de América del Norte. “La yuxtaposición de estos dos grandes masas de agua tibia ha contribuido a las condiciones ideales para el desarrollo y la rápida intensificación del huracán Patricia, en el suroeste de México”, establece.
Golpe a la cadena alimenticia
El descubridor de La Mancha es Nicholas Bond, investigador del Instituto Conjunto para el Estudio de la Atmósfera y el Océano (JISAO, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington. Fue él quien en 2013 detectó esta anomalía en las temperaturas del Pacífico, la cual juega un papel decisivo en la formación de huracanes inusualmente potentes.
Uno de los primeros resultados que han arrojado las investigaciones de Nicholas Bond y su equipo es que las cálidas aguas de La Mancha son pobres en nutrientes y han afectado negativamente a la vida marina.
En entrevista con Excélsior, Bond advirtió que la presencia de aguas más cálidas de lo normal en la costa occidental de México, sin duda ayuda a la rápida intensificación de huracanes, como fue el caso de Patricia, meteoro que afectó el patrimonio de 10 mil personas y arrasó con 40 mil hectáreas de cultivos.
Al preguntarle si es probable la formación de otro fenómeno meteorológico de las dimensiones de Patricia, Bond señala que “los huracanes de ese calibre no ocurren muy a menudo. Por eso pienso que las posibilidades de otro megahuracán en este mismo año son pequeñas, pero no de cero”.
Respecto a la disponibilidad de alimento para la fauna marina que vive o transita por las aguas del Pacífico mexicano, el investigador de la Universidad de Washington apunta que “los impactos de The Blob (como la bautizó en inglés) en el ecosistema marino parecen ser importantes en la cadena alimenticia. En general, la producción de comida en el mar tiende a reducirse”.
No obstante, el académico informó que científicos de México y Estados Unidos ya tomaron cartas en el asunto y actualmente monitorean de manera conjunta La Mancha y su impacto en la flora y fauna marina.
EL EDITOR RECOMIENDA










