Calles, el reformador; se cumplen 70 años de su muerte
Dio un impulso a diversos sectores del país como la banca, infraestructura y el campo; fue el creador del PNR
CIUDAD DE MÉXICO.
Más allá de ser conocido como el Jefe Máximo de la Revolución, Plutarco Elías Calles puede definirse como el personaje reformador de México.
“A Plutarco Elías Calles no podemos deslindarlo ni del caudillismo ni de su obra, pues si alguno de los presidentes revolucionarios por primera vez hace obra es él. Hombre y grupo se funden en torno a una idea motriz: el afán modernizador”, escribió Sergio Segreste Ríos, en el libro El proyecto histórico del Partido Nacional Revolucionario (PNR).
Por su parte, en entrevista, Martha Loyo, historiadora de la FES Acatlán, apunta que en su etapa como gobernante realizó “muchos” decretos sobre jornaleros, minas, comercio y trabajo.
“Esto le va a permitir irse perfilando como un hombre reformador, como un personaje que va a impulsar cambios y va a buscar la modernización.
“Es hasta la llegada de Calles a la Presidencia cuando ya se perfila muy claramente el modelo de desarrollo capitalista que va a implicar reformar prácticamente muchas de las secretarías, reformas militares, reformas en hacienda, educación y agricultura, y queda muy claro que empieza a plantear la necesidad de crear instituciones, que el país sea un país de instituciones y no de hombres”, señaló.
En su opinión, la relevancia de Elías Calles comenzó cuando fue nombrado por Venustiano Carranza como gobernador de Sonora, pues el proyecto gubernamental lo lleva hasta cuando éste último es Presidente.
“Inicia un periodo de cambios fundamentales; por ejemplo, en la educación, crea escuelas en Sonora, normales, para adultos; crea un banco agrícola, nuevos caminos, iniciaría una subdivisión de las grandes propiedades; instituciones de beneficencia y, sobre todo, ayuda a los obreros a organizarse en el mutualismo”, afirmó.
Entre las escuelas que Calles mandó a abrir se encuentra la Cruz Gálvez de Artes y Oficios, la cual se hiciera famosa por ser para los niños huérfanos de la Revolución.
En su periodo presidencial (1 de diciembre 1924-30 noviembre 1928) fue creado el Banco de México, la primera línea aérea, fundó los bancos, Ejidal y Agrícola, restauró la Escuela de Agronomía de Chapingo así como la Escuela Médico- Veterinaria. Asimismo, durante su mandato inició la Guerra Cristera.
La concepción del PNR
El ensayo hecho por Sergio Segreste sugiere que la “única opción que existía para mantener el equilibro político era promover el nacimiento de partidos, que traerían como consecuencia la disciplina política”, aun cuando historiadores, argumenta el autor, contabilizaban cerca de ocho mil partidos y agrupaciones políticas en aquella época.
Por ello, el sonorense nacido el 25 de septiembre de 1877 y falleció el 19 de octubre de 1945, propuso crear un organismo político que fusionara elementos revolucionarios que desearan el cumplimiento de un programa y la democracia.
“El presidente Plutarco Elías Calles comunicó a su sucesor, Emilio Portes Gil, en los primeros días de 1928, su intención de crear un partido político que aglutinara a las principales fuerzas políticas.
“La organización de un partido de carácter nacional servirá para construir un frente revolucionario ante el cual se estrellen los intentos de la reacción”, recuerda el libro Democracia y globalización en América Latina.
Por ello, después de dejar la Presidencia y, “para que no dejar nada al azar”, Calles envió a políticos a diferentes países de tradiciones partidistas para que observaran y conocieran a fondo el funcionamiento y estructuración de los principales partidos del orbe.
Tiempo después, el 4 de marzo de 1929, Plutarco Elías Calles, a lado de caudillos y militares, fundó el Partido Nacional Revolucionario (PNR), partido antecesor del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Lo más relevante
Calles expidió en 1924 cinco leyes; en 1925, siete; en 1926, 20 leyes y dos reformas constitucionales; en 1927, cuatro y una reforma constitucional, y en 1928 tres reformas constitucionales.
En total, 36 leyes y seis reformas constitucionales en cuatro años de gobierno. Los cambios fueron en materia de comunicaciones, ferrocarriles, transporte, electricidad, minería, educación, bancos, salubridad, impuestos, colonización, pensiones, derecho penal, inmigración y dotación agraria.



