Alianza por la Educación con mejores resultados
De las tres últimas reformas, la ACE de la administración pasada obtuvo mejores notas en cobertura y menor deserción
CIUDAD DE MÉXICO, 11 de agosto.- De las tres reformas educativas que antecedieron a la actual estrategia del presidente Enrique Peña Nieto, la impulsada por el presidente Felipe Calderón es la que más recursos inyectó a la enseñanza y la que obtuvo más logros en materia de cobertura, disminución de la deserción e incremento de la eficiencia terminal.
De acuerdo con el documento ¿Cuánto gasta el Estado en la educación básica y media superior?, elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), durante los cinco años que operó la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE, firmada en mayo de 2008 por Calderón y la entonces líder del SNTE, Elba Esther Gordillo), se invirtieron 3.4 billones de pesos, lo que da un promedio de 689 mil 790 millones de pesos anuales a precios corrientes.
En segundo lugar está el Compromiso Social por las Calidad de la Educación (CSCE), signado en agosto de 2002 por el presidente Vicente Fox y Elba Esther Gordillo, que durante los seis años que funcionó destinó 2.6 millones de pesos. Este monto da un promedio de 443 mil 087 millones de pesos al año.
Y en la tercera posición se encuentra el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB), el cual fue firmado en mayo de 1992 por el presidente Carlos Salinas de Gortari y la maestra Gordillo. Durante los diez años que estuvo en vigor esta estrategia se erogaron 1.5 billones de pesos, es decir, un promedio anual de 155 mil 786 millones de pesos a precios corrientes.
Avances 2008-2012
El logro más importante de la Alianza por la Calidad de la Educación —que entre sus objetivos estaba concursar las plazas docentes y modernizar los planteles— fue elevar 12 puntos porcentuales la cobertura en educación media superior, al pasar de 57.9% en 2008 a 69.4% en 2012, de acuerdo con cifras del anuario Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos 2013-2014.
La estrategia aplicada por Fox incrementó dicha cobertura en casi 11 puntos (de 47.2 a 57.9) y la de Salinas en ocho puntos (de 38.6 a 47.2).
Otro de los éxitos de la política educativa de Calderón fue reducir drásticamente la reprobación en primaria. Mientras que a principios de la década de los noventa era de 7.8% de los alumnos, para inicios de siglo era de 6%; y mientras que para 2008 era de 4.2, para 2012 cayó a 0.3% de alumnos de primaria.
Un tercer logro de la ACE calderonista fue elevar la eficiencia terminal en secundaria en 7.7 puntos porcentuales. Al inicio de la administración salinista, 75.8% de los chicos que se inscribían a secundaria lograban terminarla, porcentaje que cayó a 74.9% en los inicios del foxismo. Así, cuando Calderón llegó al poder, la eficiencia terminal en secundaria estaba en 78.2%, cifra que se elevó a 85.9% en 2012.
Un fenómeno similar ocurrió con la eficiencia terminal en educación media superior, pues mientras que en 1992 era de 55.5%, en 2002 pasó a 57 (sólo aumentó 1.5 puntos con Salinas y Zedillo); y en 2008 a 58% (se elevó un punto con Fox). Para finales de sexenio de Calderón, 64.7% de los jóvenes que inician el bachillerato logran culminarlo (se elevó 6.7 puntos).
Beneficio a los chiquillos
Respecto a la política educativa de Vicente Fox, el único rubro en el que destacó sobre los otros dos esquemas fue elevar más que ninguno otro el porcentaje de niños menores de seis años con servicios de educación preescolar.
Cuando Salinas firmó el ANMEB, 45% de niños de tres, cuatro y cinco años estaban en el kínder. Para 2002 este porcentaje subió a 48.9. Sin embargo, para finales del foxismo, este rubro se elevó a 68.9%, lo que equivale a 20 puntos porcentuales. Calderón sólo incrementó tres puntos porcentuales.
Sobre la política educativa que estuvo en vigor durante los sexenios de Salinas de Gortari y de Ernesto Zedillo, uno de sus méritos fue que elevó más que ninguna otra la eficiencia terminal en primaria, redujo la deserción en primaria y superó a las otras en cobertura de secundaria.
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