Groenlandia marca línea roja a Estados Unidos: rechaza comparaciones con Venezuela

Groenlandia rechaza comparaciones con Venezuela y advierte que no aceptará insinuaciones de intervención extranjera tras declaraciones EEUU

Por: AFP

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Reporte de Jacob Gronholt-Pedersen; edición de Terje Solsvik; editado en español por Natalia Ramos

Groenlandia aspira a mantener y fortalecer sus relaciones con Estados Unidos, pero rechaza de forma categórica cualquier comparación con Venezuela o insinuación de intervención, anexión o control extranjero, afirmó este lunes el primer ministro del territorio ártico, Jens-Frederik Nielsen, en un contexto de creciente tensión geopolítica tras la reciente acción militar estadunidense en Caracas. 

Groenlandia no es Venezuela

Groenlandia no es comparable con Venezuela”, declaró Nielsen en una conferencia de prensa en Nuuk, al subrayar que la isla es una democracia consolidada, con instituciones propias, elecciones libres y un marco jurídico claramente definido dentro del Reino de Dinamarca. El mensaje buscó desactivar cualquier narrativa que intente legitimar una supuesta “intervención necesaria”, como la empleada por Washington para justificar su actuación en el país sudamericano.

Las declaraciones se producen apenas días después de que Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, encabezara a inicios de enero una intervención militar en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Tras esa operación, Trump sugirió que Washington podría administrar temporalmente el país hasta que se establezca una “transición fiable”, una afirmación que no cuenta con reconocimiento multilateral ni aval explícito de organismos internacionales. 

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Captura de pantalla

Rechazo frontal a la anexión

En ese mismo contexto, el mandatario estadunidense reavivó un viejo debate al afirmar que Estados Unidos “necesita absolutamente” a Groenlandia por razones de seguridad nacional, al cuestionar la capacidad de Dinamarca para proteger la isla frente a la creciente influencia de Rusia y China en el Ártico. Trump reiteró esa posición en una entrevista con The Atlantic y posteriormente ante periodistas a bordo del Air Force One, señalando que volverá a abordar el tema “en unas semanas”.

Nielsen, líder del partido liberal Demokraatit, rechazó de plano cualquier insinuación de compra o anexión del territorio, calificándolas de “fantasías” e “irrespetuosas”.

Las amenazas, la presión y las conversaciones sobre la anexión no tienen cabida entre amigos. Ya es suficiente”, escribió el domingo por la noche en su cuenta de Facebook.

“No más fantasías sobre la anexión”, remató.

El primer ministro groenlandés insistió en que cualquier discusión sobre el futuro de la isla solo puede darse por vías diplomáticas y legales, con pleno respeto al derecho internacional, al principio de autodeterminación y a la amplia autonomía de la que goza el territorio. 

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Nicolás Maduro fue trasladado bajo un fuerte operativo de seguridad hacia la Corte de Nueva York.Reuters

Autogobierno y realidad estratégica

Groenlandia cuenta desde 2009 con un régimen de autogobierno ampliado que le otorga control sobre sus recursos naturales, la policía y el sistema judicial, mientras que la defensa y la política exterior permanecen formalmente bajo competencia del Reino de Dinamarca. Con una población de alrededor de 56.000 habitantes y un PIB cercano a los 3.000 millones de dólares, su economía depende principalmente de la pesca y de transferencias presupuestarias danesas.

En el plano estratégico, Estados Unidos mantiene desde la Guerra Fría una presencia militar permanente en la Base Espacial Pituffik —antes conocida como Thule—, un enclave clave para los sistemas de alerta temprana y defensa antimisiles del Comando Norte estadunidense. Esa presencia se rige por acuerdos bilaterales con Dinamarca y no implica, en ningún caso, soberanía estadunidense sobre el territorio. 

Respaldo europeo e internacional

La reacción desde Copenhague fue inmediata. La primera ministra danesa Mette Frederiksen respaldó sin matices la postura de Nuuk y calificó de “absurdas” las declaraciones estadunidenses sobre la necesidad de apoderarse de Groenlandia. Advirtió además que una agresión o amenaza contra un aliado histórico de la OTAN “no tiene ningún sentido” y que un escenario de ese tipo “sería el fin de todo” en términos de confianza y alianzas occidentales.

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El respaldo internacional no se limitó a Dinamarca:

El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, afirmó que “nadie decide por Groenlandia y Dinamarca salvo ellos mismos”.

Francia expresó su solidaridad, recordando que Groenlandia pertenece a su pueblo.

El presidente Emmanuel Macron ya había advertido en junio pasado, durante una visita a Nuuk, que la isla estaba expuesta a una “ambición depredadora”.

Las preocupaciones europeas se intensificaron después de que Trump nombrara el 21 de diciembre al gobernador de Luisiana, Jeff Landry, como enviado especial a Groenlandia. Landry ha manifestado públicamente su respaldo a la idea de incorporar la isla a Estados Unidos, una ambición que Trump expresó por primera vez en 2019, durante su primer mandato.

Para Washington, Groenlandia representa un punto crítico en la arquitectura de defensa del Atlántico Norte y del Ártico, además de un territorio con importantes reservas de minerales estratégicos, incluidas tierras raras, en línea con el objetivo estadunidense de reducir su dependencia de China. Sin embargo, en el marco de la OTAN no existe reconocimiento de escenarios de intervención entre aliados, y cualquier modificación del estatus territorial requiere el consentimiento expreso de las partes conforme al derecho internacional.

A diferencia de Venezuela —sumida en el caos institucional tras la intervención militar y el colapso de su liderazgo—, Groenlandia exhibe un frente político cohesionado, instituciones operativas y un rechazo unánime a cualquier forma de presión externa. Tampoco existe reconocimiento por parte de la ONU ni de la OTAN de una administración extranjera en Venezuela, lo que refuerza, según Copenhague y Nuuk, la imposibilidad jurídica y política de establecer paralelismos entre ambos casos.

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Estos elementos explican por qué Groenlandia no es Venezuela”, subrayó Nielsen. Una frase breve, pero cargada de significado, en un momento en que el Ártico se consolida como uno de los nuevos epicentros de la competencia estratégica global.

«pev»