Día del Gamer: Una cultura que conecta más allá del juego
México ya tiene más de 68 millones de gamers y ocupa el lugar 12 en la industria mundial del videojuego
El 29 de agosto se celebra el Día Mundial del Gamer, una fecha que cada año pone en evidencia lo que ya es innegable: los videojuegos dejaron de ser un pasatiempo de nicho para convertirse en una de las expresiones culturales y económicas más influyentes del planeta.

En México, la cifra es contundente: 68.7 millones de personas se consideran jugadores activos, de acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y The CIU. Eso equivale a siete de cada diez mexicanos. Lejos de la imagen del adolescente aislado, el mayor porcentaje de jugadores está en la franja de 25 a 34 años, lo que sitúa la edad promedio del gamer nacional en torno a los 31 años. Y, contra todo estereotipo, la paridad de género es prácticamente total: 49.4 % mujeres y 50.6 % hombres.

El panorama global confirma la magnitud del fenómeno. Hay 3,300 millones de jugadores en el mundo, con una industria valorada en 184 mil millones de dólares en 2023, según Udonis. Solo en América Latina, la comunidad asciende a 335 millones de gamers, generando ingresos por más de 8,700 millones de dólares. México ocupa un lugar privilegiado: es el 12.º mercado mundial, por encima de industrias tradicionales como el cine nacional o la música grabada.

La cultura gamer no solo compite con otras formas de entretenimiento, también se integra en la vida cotidiana. Un gamer promedio tiene al menos cinco amigos en línea, y cerca de un tercio llega a conocerlos en persona, según estudios internacionales. La generación Z, por ejemplo, prefiere el gaming antes que Netflix o las redes sociales, lo que redefine la noción de comunidad digital.

La transformación también se refleja en la educación y la economía. México ya cuenta con más de 4,000 desarrolladores de videojuegos profesionales y alrededor de 709 estudios activos, de acuerdo con DeVuego LATAM. Además, existen ligas universitarias que ofrecen becas ligadas a los esports, donde la competencia se convierte en una vía de formación académica y profesional.

El futuro apunta hacia territorios aún más ambiciosos: realidad virtual, inteligencia artificial y el metaverso. Para millones de personas, jugar ya no es una actividad marginal, sino una forma de socializar, aprender y proyectar identidad. En un país donde siete de cada diez ciudadanos juegan, el Día Mundial del Gamer no es solo una celebración: es el reconocimiento de una cultura que nos conecta, transforma y reta a imaginar lo que viene.

EL EDITOR RECOMIENDA








